Boddah
Poeta recién llegado
Llegué tarde y ese ha sido mi mayor error.
Ciento cuarenta y cuatro meses tarde
son iguales a doce crueles años
en los que mi amor pudo tal vez haberte rescatado
del abandono del que ahora eres presa.
De los errores vivenciales que nos llevan al hubiera
Donde mi hombro te hubiera servido de peldaño
a tus sueños más frustrados,
Hubiera desgarrado mi espalda por protegerte
del desencanto del que eres esclavo y del tener que
Pero la verdad es que llegué tarde y nada he hecho.
Sólo verte surcar en un mar de melancolías
y no poder meter las manos en los cimientos del pasado
y arrancar de tajo seres, circunstancias, injusticias
con el furor y odio que siento no haber estado desde siempre en ti.
Pero tiene más sentido el vivir el tiempo presente.
Y entonces toda mi aflicción se mueve en un sentido:
aún hay tiempo y no tengo miedo, la distancia nos separa
de algún modo, pero no nos desune.
Te quiero devolver lo que la desfortuna te ha robado.
El nacer sobre rocas no te obliga a estar siempre lapidado.
No seré la única ni la primera mujer que te pretenda fantasías.
Pero si quiero ser la última que te las cumpla.
Te invito a caminar conmigo a vivir en loca unión
Vencer los miedos, caminar en el lodo, y restaurar el tiempo.
Ciento cuarenta y cuatro meses tarde
son iguales a doce crueles años
en los que mi amor pudo tal vez haberte rescatado
del abandono del que ahora eres presa.
De los errores vivenciales que nos llevan al hubiera
Donde mi hombro te hubiera servido de peldaño
a tus sueños más frustrados,
Hubiera desgarrado mi espalda por protegerte
del desencanto del que eres esclavo y del tener que
Pero la verdad es que llegué tarde y nada he hecho.
Sólo verte surcar en un mar de melancolías
y no poder meter las manos en los cimientos del pasado
y arrancar de tajo seres, circunstancias, injusticias
con el furor y odio que siento no haber estado desde siempre en ti.
Pero tiene más sentido el vivir el tiempo presente.
Y entonces toda mi aflicción se mueve en un sentido:
aún hay tiempo y no tengo miedo, la distancia nos separa
de algún modo, pero no nos desune.
Te quiero devolver lo que la desfortuna te ha robado.
El nacer sobre rocas no te obliga a estar siempre lapidado.
No seré la única ni la primera mujer que te pretenda fantasías.
Pero si quiero ser la última que te las cumpla.
Te invito a caminar conmigo a vivir en loca unión
Vencer los miedos, caminar en el lodo, y restaurar el tiempo.