QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Perdóname Dios Santo los motivos
que admiran tu belleza de crespones
mezquinos de egoísmo y sinrazones
y faltos de loables adjetivos.
Amando a una mujer sin paliativos
aquella se casó por tradiciones
y al poco de enviudar mis tentaciones
fluyeron nuevamente sin estribos.
Un pésame embustero apenas dije
ansiando interiormente hacerla mía
testigo su marido ya difunto.
Y es esto, Santo Dios, lo que me aflige
pues viéndola de luto yo querría
ahora consolarla en contrapunto.
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