Tan lejana, y vives en mi alma,
tan cercana y tan distante,
al igual que la mañana,
tan lejos, y tan cerca de la tarde
cansado de esperarte,
le pedí al pensamiento,
que mas nunca ha de pensarte
y a mi voz, que ni lo permita Dios,
valla a nombrarte
por eso decidí esperarte,
allá donde el olvido,
jamás podrá encontrarte
tan cercana y tan distante,
al igual que la mañana,
tan lejos, y tan cerca de la tarde
cansado de esperarte,
le pedí al pensamiento,
que mas nunca ha de pensarte
y a mi voz, que ni lo permita Dios,
valla a nombrarte
por eso decidí esperarte,
allá donde el olvido,
jamás podrá encontrarte