Roberto Tavares
Poeta recién llegado
Eres cariño de un siglo de espera
eres amor que ha anidado en mis ramas
eres nube en un cielo de estrellas
eres verso que a mi alma engalana
Eres más poesía que letra
eres una sorpresa olvidada
eres campo que mi pie atraviesa
eres una canción principesca
en un reino que yo gobernaba
Eres también un puñado de flores
eres la novia que yo idealizaba
eres la musa que inspira mi prosa
eres la rosa de amor perfumada
Mereces un hato de mis pensamientos
todos juntitos pensando en amarte
¿recuerdas el parque donde caminamos?
¿y el verso que dije cuando me miraste?
todas las horas en que me adoraste
unidas quedaron a un solo recuerdo
Eres retrato, de mi antigua existencia
eres un árbol frutal de sabores
eres un día feliz que recuerdas
eres la noche que dijo-no llores-
eres la mano que me acarició
el bocado que no me alimenta
Si pienso en ti, me enamoro dos veces
si miro que al verte te sientes contenta
si veo que ríes mi pecho se agrieta
me ciega la dicha pasada
me miro en tu amor y no hay nada
mas que tu mirada discreta
De tu amor que es tan fino
no puede haber odio
no arruinas tu cándida esencia
mirando mi humilde existencia
y tocas mi hombro de amigo
despertando el dolor enemigo
que lucía lejano
y el imprudente
ahora vino a tocar a mi puerta.
Porque yo soy un cuento olvidado de tus amores.
Poesía de un libro que escribo que tú ya no lees.
eres amor que ha anidado en mis ramas
eres nube en un cielo de estrellas
eres verso que a mi alma engalana
Eres más poesía que letra
eres una sorpresa olvidada
eres campo que mi pie atraviesa
eres una canción principesca
en un reino que yo gobernaba
Eres también un puñado de flores
eres la novia que yo idealizaba
eres la musa que inspira mi prosa
eres la rosa de amor perfumada
Mereces un hato de mis pensamientos
todos juntitos pensando en amarte
¿recuerdas el parque donde caminamos?
¿y el verso que dije cuando me miraste?
todas las horas en que me adoraste
unidas quedaron a un solo recuerdo
Eres retrato, de mi antigua existencia
eres un árbol frutal de sabores
eres un día feliz que recuerdas
eres la noche que dijo-no llores-
eres la mano que me acarició
el bocado que no me alimenta
Si pienso en ti, me enamoro dos veces
si miro que al verte te sientes contenta
si veo que ríes mi pecho se agrieta
me ciega la dicha pasada
me miro en tu amor y no hay nada
mas que tu mirada discreta
De tu amor que es tan fino
no puede haber odio
no arruinas tu cándida esencia
mirando mi humilde existencia
y tocas mi hombro de amigo
despertando el dolor enemigo
que lucía lejano
y el imprudente
ahora vino a tocar a mi puerta.
Porque yo soy un cuento olvidado de tus amores.
Poesía de un libro que escribo que tú ya no lees.
Última edición: