El vaso puede estar medio vacío o medio lleno. De lo que no hay duda es que hay espacio para colmarlo.
Un pesimista no es más que un optimista bien informado dicen algunos, a mi me gusta más esa idea de Gramsci en la cual debemos actuar desde el
pesimismo de la inteligencia, pero con el
optimismo de nuestra voluntad.
Siento decirte Dragón que no todo es blanco o negro tu lo sabes bien, no utilices lo que tanto aborreces como argumentación, se puede ser pesimista desde un punto de vista racional pero desde la voluntad actuar como un optimista. Por ejemplo la Democracia esta denostada desde el punto de vista del pesimismo de la inteligencia, no hay quien lo dude ya, pero desde el optimismo de la voluntad es una oportunidad de oro para darnos cuenta de ello y poner en valor los verdaderos valores democráticos y actuar en consecuencia a pesar de que el mundo se este tornando hacia una deriva cada vez mas derechista y autoritaria.
La crítica, simplemente no remite a la práctica, se resigna a una visión externa del objeto analizado. La crítica siempre ha sido, para el marxismo, para la dialéctica, una forma de limpiar el campo de concepciones que reflejan de forma parcial o completamente equivocada la realidad, no para detenerse ahí, sino para incorporar sus elementos de verdad, negarlos en sus falsedades y poder así, estar en condiciones de superarlas.
La crítica sin la práctica superadora correspondiente lleva a la inacción, al pesimismo, a la desmoralización y, en última instancia, a la desmoralización, por supuesto pero sabes de sobra que ese no es mi caso, y practico día a día como quiero que sea el nuevo mundo desde el ejemplo de mi modo de vida.
Saludos