Alikran
Poeta recién llegado
Una y otra vez
dando pasos por las sombras,
quitando las miradas
a los que pueden verme,
pintandome de fucsia
para los ciegos imberbes.
Qué hago con mis destrozos
de añicos sobre el anís,
estornudos geocéntricos
hacia mi propio desliz,
mi cara de miedo enrollado
está sobre mi pecho mojado,
te dejé los ojos tristes
pero me seguiste mirando...
Cómo dibujo la red
que des-tejí sin pensar,
como amar nuevamente
si una bomba estalló sin parar,
cómo amar a una harpía desgraciada,
hilvanada con melancolía y pesar,
cómo perdonar a una bruja
que convirtió en sapo al mortal,
cómo abrazar tus pies
sin pensar en lo vivido,
como saborear tus labios
si los borras cuando te miro,
no alejes tu mirada
no se cómo pedir perdón,
maldita,
abandonada,
no sé como demostrar mi vuelo
mi eterno desvelo
mi insomnio pequeño
mi amor descabellado
mi sueño encantado.
El prícipe siempre fuiste,
aún ahora que no estás conmigo
te dejé volar desengañada
creyendo que las distancias borraban
este amor incógnito soñado
pero indeleble ha perdurado
con tinta invisible sobre el desierto
aparecerá con limón escrita
en el pliego de las maravillas.
No lo abandones todavía
que las estrellas sobrevivan
al invierno que ya se escapa
y florezcan las ilusiones
bajo pétalos multicolores
en las áridas extensiones
de nuestras vidas
aún no exterminadas.
dando pasos por las sombras,
quitando las miradas
a los que pueden verme,
pintandome de fucsia
para los ciegos imberbes.
Qué hago con mis destrozos
de añicos sobre el anís,
estornudos geocéntricos
hacia mi propio desliz,
mi cara de miedo enrollado
está sobre mi pecho mojado,
te dejé los ojos tristes
pero me seguiste mirando...
Cómo dibujo la red
que des-tejí sin pensar,
como amar nuevamente
si una bomba estalló sin parar,
cómo amar a una harpía desgraciada,
hilvanada con melancolía y pesar,
cómo perdonar a una bruja
que convirtió en sapo al mortal,
cómo abrazar tus pies
sin pensar en lo vivido,
como saborear tus labios
si los borras cuando te miro,
no alejes tu mirada
no se cómo pedir perdón,
maldita,
abandonada,
no sé como demostrar mi vuelo
mi eterno desvelo
mi insomnio pequeño
mi amor descabellado
mi sueño encantado.
El prícipe siempre fuiste,
aún ahora que no estás conmigo
te dejé volar desengañada
creyendo que las distancias borraban
este amor incógnito soñado
pero indeleble ha perdurado
con tinta invisible sobre el desierto
aparecerá con limón escrita
en el pliego de las maravillas.
No lo abandones todavía
que las estrellas sobrevivan
al invierno que ya se escapa
y florezcan las ilusiones
bajo pétalos multicolores
en las áridas extensiones
de nuestras vidas
aún no exterminadas.