luz
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:c01551c42b]La cama inmensa, de tan vacía,
el silencio se torna insoportable
la soledad me congela el alma,
y se apaga mi llama de mujer,
si tengo que amarte a la distancia.
De la misma forma, con igual intensidad,
una mañana sin tu risa, no tiene amanecer;
una noche sin tu piel, se queda sin estrellas.
Cuando tengo que sufrir tu ausencia, mujer,
te extraño tanto, que me duele el cuerpo.
Me resisto a vivir sin tu presencia.
a no sentir tu cuerpo junto al mío,
no sé cómo dormir sin tus caricias,
que me incendian la piel a pura llama,
si tengo que vivirte a la distancia.
Me resisto a vivir un día más y despertarme,
sin poder entreverar mis dedos en tu pelo,
sin mirar el verde de tus ojos, como el mar.
Si tengo que aprender a vivir sin tu presencia,
me apeno de tal forma, que me duele el alma.
Soñando con tenerte aquí a mi lado,
recordando en soledad cada caricia,
aquí estoy, mi querido, aquí me tienes:
intentando vivir cada día, y sin lograrlo,
aprender cómo es amarte a la distancia.
Del mismo modo que no puedes concebir
una mañana sin sol, un mar de aguas negras,
una noche sin estrellas, un arroyo reseco;
aquí estoy, querida mía, buscando subsistir,
queriendo vivirte a la distancia, sin lograrlo.[/center:c01551c42b]
[center:c01551c42b]L & L[/center:c01551c42b]
Poema escrito por Luz y Luis, para el Día de San Valentín, y para poder ver cómo aprender -hasta hoy, sin resultados-, cómo es amar y vivir a la distancia.
el silencio se torna insoportable
la soledad me congela el alma,
y se apaga mi llama de mujer,
si tengo que amarte a la distancia.
De la misma forma, con igual intensidad,
una mañana sin tu risa, no tiene amanecer;
una noche sin tu piel, se queda sin estrellas.
Cuando tengo que sufrir tu ausencia, mujer,
te extraño tanto, que me duele el cuerpo.
Me resisto a vivir sin tu presencia.
a no sentir tu cuerpo junto al mío,
no sé cómo dormir sin tus caricias,
que me incendian la piel a pura llama,
si tengo que vivirte a la distancia.
Me resisto a vivir un día más y despertarme,
sin poder entreverar mis dedos en tu pelo,
sin mirar el verde de tus ojos, como el mar.
Si tengo que aprender a vivir sin tu presencia,
me apeno de tal forma, que me duele el alma.
Soñando con tenerte aquí a mi lado,
recordando en soledad cada caricia,
aquí estoy, mi querido, aquí me tienes:
intentando vivir cada día, y sin lograrlo,
aprender cómo es amarte a la distancia.
Del mismo modo que no puedes concebir
una mañana sin sol, un mar de aguas negras,
una noche sin estrellas, un arroyo reseco;
aquí estoy, querida mía, buscando subsistir,
queriendo vivirte a la distancia, sin lograrlo.[/center:c01551c42b]
[center:c01551c42b]L & L[/center:c01551c42b]
Poema escrito por Luz y Luis, para el Día de San Valentín, y para poder ver cómo aprender -hasta hoy, sin resultados-, cómo es amar y vivir a la distancia.