Vlad en el mito

dragon_ecu

Esporádico permanente
El joven Vlad mira al cielo,
su padre le da el pañuelo.

"Hijo, toma esta medalla,
ve a ganar cada batalla".

Su espada brilla en el sol,
como un fuego de crisol.

Él ya es un caballero,
es Draco, el más guerrero.

Con su caballo al trote,
se pone ya el quijote.

Bajo el blasón del dragón ascendente,
Vlad se erige en escudo de su gente.

Transilvania lo aclama con estruendo,
mientras el miedo al turco va creciendo.

Él no teme al acero ni al olvido,
castiga al traidor, al malvado y bandido.

En los valles de Valaquia se siente el rigor,
donde el orden renace tras el gran estupor.

Con estacas de fresno delimita el umbral,
separando al patriota del pecado mortal.

¡Oh, numen de la guerra! Draco soberano,
que con cetro de hierro rige el suelo rumano.

Vencedor de la insidia, de la sombra portento,
sus hazañas resuenan como el lúgubre viento.

Inmoló las legiones del impío invasor,
con un místico celo, con una sacro furor.

Bajo palio de nubes su victoria se escribe,
mientras la libertad en su pecho percibe.

Héroe de mil lides, de alcurnia y de honor,
de Rumania es el alma, de los cielos el flor.

-----

¡Mirad la efigie del hombre que a los reyes dio pavor!
hoy convertido en barro y en silencio desolador?
¿Es este el Draco, el que al viento su nombre grababa,
o será acaso el fantasma que su rabia aguardaba?
La parca, con su guadaña, no distingue la corona
de aquel que entre las espinas su vida ya abandona.

¡Oh, vil destino! Que a tan alto espíritu abate,
rompiendo el yelmo en el clímax del último combate.
Las estrellas, testigos de su gloria y su crueldad,
se apagan hoy de luto ante tanta vacuidad.
Dormid, Príncipe; que la tierra os sea pesada,
pues en vuestra sangre la historia queda ya sellada.

-----

¡Escándalo en la pantalla! El héroe nacional,
ahora es un vampiro con instinto criminal.
¿Protector de rumanos? ¡No me hagan reír!​
Hollywood lo prefiere viendo a otros morir.​
Dejó la armadura por una capa de seda,
buscando cuellos blancos como única moneda.
¡Exclusiva! Vlad Tepes ya no empala al invasor,​
ahora muerde doncellas con un falso dulzor.​
¿Draco o Drácula? El nombre lo dice todo,
lo hundieron en el mito, lo cubrieron con el lodo.
Es el "Conde del Terror", un monstruo de ficción,​
que vende más entradas que cualquier bendición.​
Adiós a la historia, bienvenida la farsa,
el guerrero de antaño hoy es solo una comparsa.
 
Última edición:
El joven Vlad mira al cielo,
su padre le da el pañuelo.

"Hijo, toma esta medalla,
ve a ganar cada batalla".

Su espada brilla en el sol,
como un fuego de crisol.

Él ya es un caballero,
es Draco, el más guerrero.

Con su caballo al trote,
se pone ya el quijote.

Bajo el blasón del dragón ascendente,
Vlad se erige en escudo de su gente.

Transilvania lo aclama con estruendo,
mientras el miedo al turco va creciendo.

Él no teme al acero ni al olvido,
castiga al traidor, al malvado y bandido.

En los valles de Valaquia se siente el rigor,
donde el orden renace tras el gran estupor.

Con estacas de fresno delimita el umbral,
separando al patriota del pecado mortal.

¡Oh, numen de la guerra! Draco soberano,
que con cetro de hierro rige el suelo rumano.

Vencedor de la insidia, de la sombra portento,
sus hazañas resuenan como el lúgubre viento.

Inmoló las legiones del impío invasor,
con un místico celo, con una sacro furor.

Bajo palio de nubes su victoria se escribe,
mientras la libertad en su pecho percibe.

Héroe de mil lides, de alcurnia y de honor,
de Rumania es el alma, de los cielos el flor.

-----

¡Mirad la efigie del hombre que a los reyes dio pavor!
hoy convertido en barro y en silencio desolador?
¿Es este el Draco, el que al viento su nombre grababa,
o será acaso el fantasma que su rabia aguardaba?
La parca, con su guadaña, no distingue la corona
de aquel que entre las espinas su vida ya abandona.

¡Oh, vil destino! Que a tan alto espíritu abate,
rompiendo el yelmo en el clímax del último combate.
Las estrellas, testigos de su gloria y su crueldad,
se apagan hoy de luto ante tanta vacuidad.
Dormid, Príncipe; que la tierra os sea pesada,
pues en vuestra sangre la historia queda ya sellada.

-----

¡Escándalo en la pantalla! El héroe nacional,
ahora es un vampiro con instinto criminal.
¿Protector de rumanos? ¡No me hagan reír!​
Hollywood lo prefiere viendo a otros morir.​
Dejó la armadura por una capa de seda,
buscando cuellos blancos como única moneda.
¡Exclusiva! Vlad Tepes ya no empala al invasor,​
ahora muerde doncellas con un falso dulzor.​
¿Draco o Drácula? El nombre lo dice todo,
lo hundieron en el mito, lo cubrieron con el lodo.
Es el "Conde del Terror", un monstruo de ficción,​
que vende más entradas que cualquier bendición.​
Adiós a la historia, bienvenida la farsa,
el guerrero de antaño hoy es solo una comparsa.
El verdadero guerrero ha sido reemplazado por un monstruo comercializado que vende entradas mientras borra el pasado.
Una figura histórica real de VladȚepeș, otrora defensor rumano, que hoy ha sido reducida a un mito vampírico.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba