Zillah
Poeta recién llegado
Abre sus piernas, dijo la voz
que tiene morada en mi mente.
Ella disfruta todas las posiciones.
Ella es la enfermera que con
gusto viene a lamer las heridas.
Fue como enamorarme de una
prostituta de profesión.
Tan infructífero como confesarle
mi amor a una mujer que lleva
muerta mucho mas de un siglo.
Seamos tan tercos como un niño.
Tan nocentes como las bestias.
Muéstrame una vez mas esos
ojos; ¿son alimañas o diamantes?
¡Son más tacaños que las estrellas!
¡Que asco me da tu mirada de compasión!
Choca contra mi alma como olas de
agua marrón, es una estaca en mi mente.
Los corazones esculpidos en secreto
se hunden junto a la esperanza en el Erebo.
que tiene morada en mi mente.
Ella disfruta todas las posiciones.
Ella es la enfermera que con
gusto viene a lamer las heridas.
Fue como enamorarme de una
prostituta de profesión.
Tan infructífero como confesarle
mi amor a una mujer que lleva
muerta mucho mas de un siglo.
Seamos tan tercos como un niño.
Tan nocentes como las bestias.
Muéstrame una vez mas esos
ojos; ¿son alimañas o diamantes?
¡Son más tacaños que las estrellas!
¡Que asco me da tu mirada de compasión!
Choca contra mi alma como olas de
agua marrón, es una estaca en mi mente.
Los corazones esculpidos en secreto
se hunden junto a la esperanza en el Erebo.