el zurdo
Poeta recién llegado
-¿Mamá, que es la guerra?-
pregunta el niño,
o más bien;
-¿por qué la gente lucha?
¿por qué las personas se hacen daño?
no es normal matar a otro,
¿no se puede vivir sin guerras?...
Y mil respuestas vislumbran a la madre
que tampoco sabe la respuesta,
aunque conoce bien el sufrimiento
el sueño dormido que apaga la llama.
Si encuentras una piedra en el camino
la astucia hace del ingenio la lógica.
En las noches de penumbra
cuando las bombas estallan
la incredulidad amedrenta el intelecto;
y entre los hombres solo hay cavidad para el odio.
En el cara a cara
la rabia aprieta el gatillo.
En las emboscadas, los cuerpos palpan la tierra,
y durante el fuego de la acción
cualquier descuido es bueno
para acabar con un francotirador.
Por circunstancias de la vida
en el momento que está a tiro
ves que es tu amigo de la infancia.
-¿Estás seguro que esto es la vida?-
con ese niño yo jugaba a construir barcos de madera.
La guerra les robó su inocencia
los años puros se convirtieron en lágrimas.
Cuando la sangre te toca,
cuando ves que las balas matan
despiertas del sueño para vivir la pesadilla.
Son los nadie, los desconocidos con nombre
y el esfuerzo del día a día.
Doce años de guerra entre paisanos,
entre vecinos y amigos.
Voces inocentes que forman parte
de algo que no eligieron.
Por imposición, a la fuerza,
empuñaron una ametralladora, que no deseaban.
De un día a otro
cambiaron sus juguetes por armas.
El ruido más impactante
se mezcla con los llantos y gritos más tristes.
Y que rabia me da
escribir de estas cosas...
Hace poco ví la película "Voces inocentes" sobre la guerra civil de los años 80 en el Salvador. Hacía tiempo que una película no me impactaba tanto y me creaba tanta rabia e impotencia.
pregunta el niño,
o más bien;
-¿por qué la gente lucha?
¿por qué las personas se hacen daño?
no es normal matar a otro,
¿no se puede vivir sin guerras?...
Y mil respuestas vislumbran a la madre
que tampoco sabe la respuesta,
aunque conoce bien el sufrimiento
el sueño dormido que apaga la llama.
Si encuentras una piedra en el camino
la astucia hace del ingenio la lógica.
En las noches de penumbra
cuando las bombas estallan
la incredulidad amedrenta el intelecto;
y entre los hombres solo hay cavidad para el odio.
En el cara a cara
la rabia aprieta el gatillo.
En las emboscadas, los cuerpos palpan la tierra,
y durante el fuego de la acción
cualquier descuido es bueno
para acabar con un francotirador.
Por circunstancias de la vida
en el momento que está a tiro
ves que es tu amigo de la infancia.
-¿Estás seguro que esto es la vida?-
con ese niño yo jugaba a construir barcos de madera.
La guerra les robó su inocencia
los años puros se convirtieron en lágrimas.
Cuando la sangre te toca,
cuando ves que las balas matan
despiertas del sueño para vivir la pesadilla.
Son los nadie, los desconocidos con nombre
y el esfuerzo del día a día.
Doce años de guerra entre paisanos,
entre vecinos y amigos.
Voces inocentes que forman parte
de algo que no eligieron.
Por imposición, a la fuerza,
empuñaron una ametralladora, que no deseaban.
De un día a otro
cambiaron sus juguetes por armas.
El ruido más impactante
se mezcla con los llantos y gritos más tristes.
Y que rabia me da
escribir de estas cosas...
Hace poco ví la película "Voces inocentes" sobre la guerra civil de los años 80 en el Salvador. Hacía tiempo que una película no me impactaba tanto y me creaba tanta rabia e impotencia.