gbonacci
Poeta recién llegado
Aquel día soñaba que entraras pero mi alma
[estaba cerrada,
con un candado extraño, medieval y oxidado.
Por el cerrojo mirabas y me veías lento, como
aquel ángel antes la presencia de Dios.
Escuche que me llamabas con la más dulce melodía
[para mis oídos.
Levantaste mi espíritu a la altura de aquel rascacielos
[de la Avenida corrientes,
y ahí pude ver al niño que soñaba con ser campeón.
Lo tomé de la mano y salimos juntos a volar tu nombre.
Nos introdujimos por las calles azules y bailamos el tango
[de nuestras vidas.
Y me imprimí con tu voz diciendo Te amo.
[estaba cerrada,
con un candado extraño, medieval y oxidado.
Por el cerrojo mirabas y me veías lento, como
aquel ángel antes la presencia de Dios.
Escuche que me llamabas con la más dulce melodía
[para mis oídos.
Levantaste mi espíritu a la altura de aquel rascacielos
[de la Avenida corrientes,
y ahí pude ver al niño que soñaba con ser campeón.
Lo tomé de la mano y salimos juntos a volar tu nombre.
Nos introdujimos por las calles azules y bailamos el tango
[de nuestras vidas.
Y me imprimí con tu voz diciendo Te amo.