Teodora Huaynasi .
Poeta recién llegado
VOLUNTAD MÍA…
Y con esto, cierro mi ciclo taciturno.
Oí decir al poeta.
Los ojos hundidos ya no están...
Se puso a tocar una melodía.
Las manos inquietas prevalecen.
En una sola materia de colores,
visten hoy mi alegría.
Y así fue que lo vi.
El rostro brillante, el porte cortante.
Cálida la mañana, tibia la tarde y la noche...
La noche se hizo para soñar.
Y un conjunto infinito le mira desde la ventana.
Arribanos pues, asta las horas más altas,
hacía las notas más bastas, hacía el sol poniente.
Voluntad mía…
Y con esto, cierro mi ciclo taciturno.
Oí decir al poeta.
Los ojos hundidos ya no están...
Se puso a tocar una melodía.
Las manos inquietas prevalecen.
En una sola materia de colores,
visten hoy mi alegría.
Y así fue que lo vi.
El rostro brillante, el porte cortante.
Cálida la mañana, tibia la tarde y la noche...
La noche se hizo para soñar.
Y un conjunto infinito le mira desde la ventana.
Arribanos pues, asta las horas más altas,
hacía las notas más bastas, hacía el sol poniente.
Voluntad mía…
Última edición: