Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
Era inmortal, caminaba sobre el mar,
podía volar y atravesar el cemento,
podía morir en cualquier momento
y así nacer en tus dulces sueños.
Tenía en mis labios las respuestas
podía jugar con ellas para fabricarte
con cada una, una vida perfecta,
sabía todas las formas, los modos,
incluso esta poesía que leí en tus ojos.
Fue increíble, cómo un gran paraíso
aunque mi mente decía ¨es mejor que eso¨
tu lluvia acarició todos mis huesos,
cada gota me hacía sentir más completo.
Desprendía aroma a melancolía riendo y
viajé por todo el universo para poder recordar
que lo que sentí fue más infinito que todo esto.
Hablé con Dios y resulta que eras tú y así
me encogí donde el polvo eran planetas
para dibujar tu imperfecta sonrisa bella,
claro que después crecí y crecí y
de las estrellas tejí estos versos para ti.
Y, sí, el viento susurraba nuestros nombres,
he hice un trato con el tiempo,
para hacer de ese momento algo eterno
mas me concedió este ultimo verso:
me encantó hacerte el amor.