VENUSSA
Poeta asiduo al portal
Recuerdo perfecto la última vez que nos vimos,
era una hermosa tarde calurosa,
una de esas donde parece el sol,
ser complice para iluminar tu rostro y hacer brillar tus ojos.
De pronto me dí cuenta que nunca tendría tu amor,
te veías tan lejano, tan ajeno a mí,
yo pensaba que al besarte tu sabrías,
que esa era la última vez que te vería,
nunca adivinaste mis ideas, mis sentimientos ni mi amor por ti.
Ahora caígo en cuenta que eras el hombre de mi vida,
pero que nunca estaríamos juntos,
sin embargo, por volver a verte,
daría de nuevo todo, mis sueños y mis ilusiones,
renunciaría a mi vicio delirante.
Si me quisieras tan solo por una noche,
abandonaría todo lo que tengo,
para seguirte ciegamente hasta la calle de mil arboles,
moviendo sus hojas de alegria por mirarnos del brazo,
por saber que nos amamos y que juntos estamos.
Por volver a verte y mirarme en tus tiernos ojos,
esos ojos inocentes, sin malicia,
tan distintos a los demás ,
por su sencilla pureza y su inigualable ternura.
Marinero de mi vida,
distantes nos amamos más,
sin saber uno del otro,
viviendo del recuerdo de nuestro amor real,
quédate lejos de esta alma loca,
no quiero perder el hermoso recuerdo,
de tu ternura y tu ojos inocentes,
que me amaron con locura.
Venussa.
era una hermosa tarde calurosa,
una de esas donde parece el sol,
ser complice para iluminar tu rostro y hacer brillar tus ojos.
De pronto me dí cuenta que nunca tendría tu amor,
te veías tan lejano, tan ajeno a mí,
yo pensaba que al besarte tu sabrías,
que esa era la última vez que te vería,
nunca adivinaste mis ideas, mis sentimientos ni mi amor por ti.
Ahora caígo en cuenta que eras el hombre de mi vida,
pero que nunca estaríamos juntos,
sin embargo, por volver a verte,
daría de nuevo todo, mis sueños y mis ilusiones,
renunciaría a mi vicio delirante.
Si me quisieras tan solo por una noche,
abandonaría todo lo que tengo,
para seguirte ciegamente hasta la calle de mil arboles,
moviendo sus hojas de alegria por mirarnos del brazo,
por saber que nos amamos y que juntos estamos.
Por volver a verte y mirarme en tus tiernos ojos,
esos ojos inocentes, sin malicia,
tan distintos a los demás ,
por su sencilla pureza y su inigualable ternura.
Marinero de mi vida,
distantes nos amamos más,
sin saber uno del otro,
viviendo del recuerdo de nuestro amor real,
quédate lejos de esta alma loca,
no quiero perder el hermoso recuerdo,
de tu ternura y tu ojos inocentes,
que me amaron con locura.
Venussa.