ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
Cántico de angeles a mis oídos llegaron
cuando tus labios cantaron nuevamente mi nombre,
fue un palpitar, una incesante locura
volver a verte mi luna
caminarme por mis lares.
Fue una caricia a mis ojos, un despertar a la vida
tu mirada era tibia, tus ojos grandes caudales,
de donde limpias rodaban las agua a tus mejíllas,
eras sonrisa de niña, un ramillete de muecas
hasta tu pelo me olía, a las dulces hojas de cerezas
Que extraño, no soy tuyo, y tu no eres mia
y sin embargo, una corriente fría apretaba mi silueta,
Quise verte a los ojos, donde mas oscuro se encontraban
y esa mirada opacada escondida entre tu rostro
me fue pintando sollosos, aludiendo gran triteza,
una soledad inmensa, luto en tu corazón había
tu luz, no estaba encendida, y no querias encenderla
Fui acariciando tu rostro, con mis manos a distancia
y tus cabellos como danza, retosaban en mis manos,
alli tus labios brillaron, y se hicieron como perlas
al destellar tus marfiles, que de tu boca revela
que un beso tuyo, quizas fuera
el final de una tristeza
volver a verte, si quisieras.
cuando tus labios cantaron nuevamente mi nombre,
fue un palpitar, una incesante locura
volver a verte mi luna
caminarme por mis lares.
Fue una caricia a mis ojos, un despertar a la vida
tu mirada era tibia, tus ojos grandes caudales,
de donde limpias rodaban las agua a tus mejíllas,
eras sonrisa de niña, un ramillete de muecas
hasta tu pelo me olía, a las dulces hojas de cerezas
Que extraño, no soy tuyo, y tu no eres mia
y sin embargo, una corriente fría apretaba mi silueta,
Quise verte a los ojos, donde mas oscuro se encontraban
y esa mirada opacada escondida entre tu rostro
me fue pintando sollosos, aludiendo gran triteza,
una soledad inmensa, luto en tu corazón había
tu luz, no estaba encendida, y no querias encenderla
Fui acariciando tu rostro, con mis manos a distancia
y tus cabellos como danza, retosaban en mis manos,
alli tus labios brillaron, y se hicieron como perlas
al destellar tus marfiles, que de tu boca revela
que un beso tuyo, quizas fuera
el final de una tristeza
volver a verte, si quisieras.