Gianna
Poeta fiel al portal
Todo comenzó a ser distinto; la distancia entre nosotros
creada por la incomunicación se hacía insoportable,
Nacian heridas en mis sentimientos, que no sanaban,
tardabas en llegar , o no llegabas, yo desesperada,
creìa hayar motivos que no te culparan,
que no hicieran sangrar mi corazon de mujer enamorada
Pero la realidad suele ser igual siempre,
sucede igual que siempre,
Moría mi orgullo de mujer, de tristeza, de no tenerte,
de saber que en otros amores encontrabas
lo que ya no me pedias,
y que entregabas lo que ya no me entregabas,
a pesar de pertenecerme, de ser mìo.
Paso el tiempo, tus desengaños, sufrimientos,
la realidad de las cosas,
hicieron que volvieras a buscarme,
y en ese encuentro,
en ese instante junto a la mía, resucitò tu alma.
Volviste a darme tus tiernas caricias,
a embrujarme de pasiòn como lo hacias antes,
al comienzo,
cuando todo eran ilusiones y rosas,
cuando nos comportabamos como dos adolescentes
recien estrenados,
cuando eramos amantes,
fieles amantes de la vida, de nuestras vidas.
Distraidas mis manos no salian del asombro,
no te acariciaban,
no apretaban fuertemente las tuyas,
manos que convertistes en melancolía ,
a tu forma tan escueta de tenerme,
de mirarme.
Mis ojos deslumbran,
cuesta reconocer a este hombre
que hoy está en mi sexo,
distinto, diferente,
acaso más viril, se muestra como eso,
desbordando la copa de mi fantasìa,
ruborizando los colores en mis mejillas.
Satisfecho mi cuerpo, satisfecha mi alma,
envuelta en una nube de deseo,
insaciable, insosegada.
Has vuelto a poseerme,
con igual vehemencia,
con igual fuerza,
quizàs màs que al comienzo.
fue tanta el tiempo,
la espera a que volvieras
y tanta la esperanza.
un deseado momento que creí no llegarìa.
Pero te ha devuelto como fuiste, como eras,
tal vez màs maduro,
màs experimentado, en todos los sentidos,
con esa forma tan especial de mostrar el amor,
que me transporta hacia otras latitudes,
a otras cordenadas, jamàs imaginadas.
He vuelto a tenerte,
hemos vuelto a tenernos,
Ya sobran las palabras