Julius 1200
Poeta fiel al portal
Beberé de tu aliento campesina,
pues tenías el don de hacer llegar
palomas hacia programados horizontes.
Pero un día cualquiera clausuraste tus
emociones. Me abandonaste en el camino
con mi caballo postrado de su pata delantera.
Fue un suceso singular en ti, e incomprensible.
Forzados volvimos al hogar donde se terminaba
de cocer lentamente el habitual pan horneado.
Ya no esperé tus sonrisas ni tu alegría de los
revuelcos en el granero , algo sustancial pasó.
Ahora me acerco con la timidez de un extraño
y escucho desde afuera el tintineo de los vasos,
la puesta en orden de la vajilla sobre la mesa
pulida con el algodón de mis manos. Vispeo por
las rendijas los iconos olvidados y allá en lo alto
pasos extraños donde habitan fantasmas olvidados.
En ese Hogar nacimos generaciones que de a poco
se fueron yendo con pudor. No te preocupes. Si
quieres mantener la puerta trancada que así sea.
Cedo todo derecho. Pero acaricio la idea de trepar
en las noches de plenilunio por la árbol hasta
la habitación. La vida parece un toma y daca,
pero si no hay remedio alguno se transforma en
tomador.
Si se filtra el humo por la gran Chimenea me parece
buena señal. Quizá abras tu puerta durante la letanía
y me des la ocasión propicia...
pues tenías el don de hacer llegar
palomas hacia programados horizontes.
Pero un día cualquiera clausuraste tus
emociones. Me abandonaste en el camino
con mi caballo postrado de su pata delantera.
Fue un suceso singular en ti, e incomprensible.
Forzados volvimos al hogar donde se terminaba
de cocer lentamente el habitual pan horneado.
Ya no esperé tus sonrisas ni tu alegría de los
revuelcos en el granero , algo sustancial pasó.
Ahora me acerco con la timidez de un extraño
y escucho desde afuera el tintineo de los vasos,
la puesta en orden de la vajilla sobre la mesa
pulida con el algodón de mis manos. Vispeo por
las rendijas los iconos olvidados y allá en lo alto
pasos extraños donde habitan fantasmas olvidados.
En ese Hogar nacimos generaciones que de a poco
se fueron yendo con pudor. No te preocupes. Si
quieres mantener la puerta trancada que así sea.
Cedo todo derecho. Pero acaricio la idea de trepar
en las noches de plenilunio por la árbol hasta
la habitación. La vida parece un toma y daca,
pero si no hay remedio alguno se transforma en
tomador.
Si se filtra el humo por la gran Chimenea me parece
buena señal. Quizá abras tu puerta durante la letanía
y me des la ocasión propicia...
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