José Luis Pérez
Poeta recién llegado
Volveremos como siervos
del amor por separado
a mirar los dos lo suyo
para nunca más mirarnos.
Cada cual con sus recuerdos
sus nostalgias hacia un lado
seguiremos dos caminos
para siempre distanciados
será así como era entonces
cuando éramos extraños
que yo escribía poesías
sin sentido ni bocablos,
que la vida no tenía
ya sentido y rumbo exacto
¿cómo habría de tenerlo
ahora que tanto te amo?
Nada tengo sin tenerte
más que preguntar cansado
¿Qué hacer para que me quieras?
Y para quererte ¿Qué hago?
Jamás quise amarte tanto
y no puedo amarte menos
eres la luz que es mi guía
y de mis lágrimas cielo
eres centro de mi vida
y ornato de mis deseos
eres la flor, la poesía
mi musa y mi sentimiento
mi pertenencia y nada,
mi todo, mi paz, mi sueño.
¿Por qué escribo estas palabras?
porque te amo mucho y temo
perderte y con vos mi vida
que no volvamos a vernos
que me condene a quererte
_aunque por siempre te quiero_
que no te vea, que muera
_aunque sin amarte muero_
temo que los sueños se vuelen
y vuele mi alma con ellos.
No espero, sinceramente
que entristezcas por mi culpa
jamás quise amarte tanto
aunque sí, que seas mi musa
no quisiera que entristezcas
no quisiera que tú sufras
no quiero mirar tus ojos
y ver un día de lluvia...
Si eres bella para sufrir
hasta la lágrima oscura
te hace pura como virgen
santa, como la hermosura.
Tus palabras no dolieron
dolió la verdad aguda
pues tú a nada le haces daño
al contrario, tu alma cura.
Tu mirada es un milagro
mas, yo no te pido ayuda
tan sólo la oportunidad
de amarte como nunca.
Yo no quiero que tú sufras
y en torno a ti he construido
mi mundo a la imagen tuya
cada cosa que he vivido,
mi futuro siempre tuyo,
tus silencios, siempre míos,
todo lo que va pasando
te pone a ti en mi destino
lo sabemos los poetas
al final siempre sufrimos
pero al menos lo intentamos
hasta al menos conseguirlo.
Hágase tu voluntad
si es la del corazón mío
el mundo a tu nombre siempre
mi vida para vivirlo,
espero que así lo pienses
que no me eches al olvido
pues yo vivo para amarte
porque Dios así lo quiso.
del amor por separado
a mirar los dos lo suyo
para nunca más mirarnos.
Cada cual con sus recuerdos
sus nostalgias hacia un lado
seguiremos dos caminos
para siempre distanciados
será así como era entonces
cuando éramos extraños
que yo escribía poesías
sin sentido ni bocablos,
que la vida no tenía
ya sentido y rumbo exacto
¿cómo habría de tenerlo
ahora que tanto te amo?
Nada tengo sin tenerte
más que preguntar cansado
¿Qué hacer para que me quieras?
Y para quererte ¿Qué hago?
Jamás quise amarte tanto
y no puedo amarte menos
eres la luz que es mi guía
y de mis lágrimas cielo
eres centro de mi vida
y ornato de mis deseos
eres la flor, la poesía
mi musa y mi sentimiento
mi pertenencia y nada,
mi todo, mi paz, mi sueño.
¿Por qué escribo estas palabras?
porque te amo mucho y temo
perderte y con vos mi vida
que no volvamos a vernos
que me condene a quererte
_aunque por siempre te quiero_
que no te vea, que muera
_aunque sin amarte muero_
temo que los sueños se vuelen
y vuele mi alma con ellos.
No espero, sinceramente
que entristezcas por mi culpa
jamás quise amarte tanto
aunque sí, que seas mi musa
no quisiera que entristezcas
no quisiera que tú sufras
no quiero mirar tus ojos
y ver un día de lluvia...
Si eres bella para sufrir
hasta la lágrima oscura
te hace pura como virgen
santa, como la hermosura.
Tus palabras no dolieron
dolió la verdad aguda
pues tú a nada le haces daño
al contrario, tu alma cura.
Tu mirada es un milagro
mas, yo no te pido ayuda
tan sólo la oportunidad
de amarte como nunca.
Yo no quiero que tú sufras
y en torno a ti he construido
mi mundo a la imagen tuya
cada cosa que he vivido,
mi futuro siempre tuyo,
tus silencios, siempre míos,
todo lo que va pasando
te pone a ti en mi destino
lo sabemos los poetas
al final siempre sufrimos
pero al menos lo intentamos
hasta al menos conseguirlo.
Hágase tu voluntad
si es la del corazón mío
el mundo a tu nombre siempre
mi vida para vivirlo,
espero que así lo pienses
que no me eches al olvido
pues yo vivo para amarte
porque Dios así lo quiso.