IVAN MONROS SABATE
Poeta recién llegado
Volvería atrás para poder sentir el olor indecriptible de la brisa y poder bañarme en el mar de la inocencia.
Volvería atrás y miraría detrás de la ventana el viejo naranjo de mi casa, penetrando palabra tras palabra que saliese de tu dulce boca.
Saltaría los muros sobrevolando el horizonte con la inmensa ternura y el sublime paisaje que siempre he soñado. Él, se convertiría con mi delirio.
Aunque siempre te han retenido las cadenas del sufrimiento, seguiría tus ojos, aceptaría tu mano y me dejaría ir dejando lejos el mar y empezando de nuevo en las montanyas, donde nace el rio.
Volvería atrás y miraría detrás de la ventana el viejo naranjo de mi casa, penetrando palabra tras palabra que saliese de tu dulce boca.
Saltaría los muros sobrevolando el horizonte con la inmensa ternura y el sublime paisaje que siempre he soñado. Él, se convertiría con mi delirio.
Aunque siempre te han retenido las cadenas del sufrimiento, seguiría tus ojos, aceptaría tu mano y me dejaría ir dejando lejos el mar y empezando de nuevo en las montanyas, donde nace el rio.