profetastreet
Poeta recién llegado
Volver a verte, fue un golpe sin protección,
fue hacerme reconocer lo inútil del olvido
cuando en medio esta el amor.
Fue despertar a mi corazón de un largo sueño
que hasta hoy, aun creo que durmiendo estaba mejor.
Fue una coincidencia con consecuencias para mí,
porque quizás tu no me viste pero yo si te vi. . .
Y no solo a ti, sino a 123 recuerdos de los momentos en que era feliz.
Tantas tardes, tantas noches, tantos trayectos que no recorrí,
tantas promesas que viajaban con risas, que jamás pudieron partir . . .
Y te vi, tan lejana, pero tan clara como la primera vez,
bajo la sombra de un árbol, como no sabiendo que hacer.
Me dije cien veces: " no me acercare
y no me acerque, pero no sé a lo que mi corazón le teme
si fue el miedo de verte, o la posibilidad de volverte a querer.
Sé que pasara amanecer tras amanecer y cada mañana me diré
que la vida sigue siendo triste como ayer que te volví a ver,
que dejaste a mi corazón en un abrazarte y a mi cuerpo en un retroceder.
Quizás tu estas bien, pero yo morí, cuando te marchaste, y al verte de nuevo, morí otra vez.
Fue un golpe por cada segundo, en que me quede mirándote
tantas veces intente voltearme, pero más eran las ganas de quedarme.
Cerré los ojos, pero de nada sirvió, si te imaginaba a cada instante.
Mal, me hacia mal, tenía que marcharme
a nadie le importaba que yo estuviese allí, pero me dolía a cada paso al alejarme.
Ya no estabas, pero a veces aparecías y desaparecías en mi destino,
era una ocasión en que me notaba distinto y es que esa noche antes de dormir
me pregunte, ¿porque hoy, al volver a casa, escogí ese camino?
fue hacerme reconocer lo inútil del olvido
cuando en medio esta el amor.
Fue despertar a mi corazón de un largo sueño
que hasta hoy, aun creo que durmiendo estaba mejor.
Fue una coincidencia con consecuencias para mí,
porque quizás tu no me viste pero yo si te vi. . .
Y no solo a ti, sino a 123 recuerdos de los momentos en que era feliz.
Tantas tardes, tantas noches, tantos trayectos que no recorrí,
tantas promesas que viajaban con risas, que jamás pudieron partir . . .
Y te vi, tan lejana, pero tan clara como la primera vez,
bajo la sombra de un árbol, como no sabiendo que hacer.
Me dije cien veces: " no me acercare
y no me acerque, pero no sé a lo que mi corazón le teme
si fue el miedo de verte, o la posibilidad de volverte a querer.
Sé que pasara amanecer tras amanecer y cada mañana me diré
que la vida sigue siendo triste como ayer que te volví a ver,
que dejaste a mi corazón en un abrazarte y a mi cuerpo en un retroceder.
Quizás tu estas bien, pero yo morí, cuando te marchaste, y al verte de nuevo, morí otra vez.
Fue un golpe por cada segundo, en que me quede mirándote
tantas veces intente voltearme, pero más eran las ganas de quedarme.
Cerré los ojos, pero de nada sirvió, si te imaginaba a cada instante.
Mal, me hacia mal, tenía que marcharme
a nadie le importaba que yo estuviese allí, pero me dolía a cada paso al alejarme.
Ya no estabas, pero a veces aparecías y desaparecías en mi destino,
era una ocasión en que me notaba distinto y es que esa noche antes de dormir
me pregunte, ¿porque hoy, al volver a casa, escogí ese camino?