Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ningún brindis que escanciar,
ninguna esperanza que calme.
Pero insisto en tus pasos ambiguos,
te sigo despacio pensativo como un espía,
sin esconderme te pregunto ¿ eres tan única
que ya no puedo esperar?
La tierra tiene límites inteligentes, la gravedad es uno.
El cielo llega al infinito y es creación,
todos transcurre en dimensiones superpuestas.
Pero, por favor, déjame seguirte en tan incierto vuelo,
deja a mi espíritu liberarte,
déjame estar unido a tu complicado derrotero.
Miro tus ojos en el poniente, o en el amancer sin saber
que me vigilan y me digo: sin ti no soy nada, ¿lo sabes?
Gira Shalóm, gira y comprende. Gira esta extraña danza.
Delizémonos por el Universo: Lebom. Lebom. Giremos, gira
mi labí. Volvamos al espacio sideral una y otra vez,
ya no pertenecemos a este infierno, dejáme reposar en
tu eterno lamento, pues ya no tengo prisa pues yo estoy en El.
ninguna esperanza que calme.
Pero insisto en tus pasos ambiguos,
te sigo despacio pensativo como un espía,
sin esconderme te pregunto ¿ eres tan única
que ya no puedo esperar?
La tierra tiene límites inteligentes, la gravedad es uno.
El cielo llega al infinito y es creación,
todos transcurre en dimensiones superpuestas.
Pero, por favor, déjame seguirte en tan incierto vuelo,
deja a mi espíritu liberarte,
déjame estar unido a tu complicado derrotero.
Miro tus ojos en el poniente, o en el amancer sin saber
que me vigilan y me digo: sin ti no soy nada, ¿lo sabes?
Gira Shalóm, gira y comprende. Gira esta extraña danza.
Delizémonos por el Universo: Lebom. Lebom. Giremos, gira
mi labí. Volvamos al espacio sideral una y otra vez,
ya no pertenecemos a este infierno, dejáme reposar en
tu eterno lamento, pues ya no tengo prisa pues yo estoy en El.
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