FernandoLacrimae
Poeta recién llegado
Yaces muerta junto a mí,
y lo creo por la lágrima
que escurre de tu ojo.
Las heridas en tu cuerpo
son casi tan profundas
como las de tu alma.
Tu rostro, más pálido que ayer
me asusta y me gusta
porque pareces una puta.
La exanimeidad que te envuelve
me abraza a mí también
y me besa y me invita a morir.
Tu corazón de terciopelo
ha sido robado, por la fuerza
lo sacaron de tu pecho.
Y esta noche, en tu funeral
yo no sé a quién culpar,
no sé a quién capturar.
Sólo los ángeles verán
lo que mis ojos ignorarán,
lo que jamás contemplarán.
Querida mía, estás aquí,
y en realidad nunca me fui
aunque mi boca dijo que sí.
Por Agatha Maquiavela Y Fernando Lacrimae
y lo creo por la lágrima
que escurre de tu ojo.
Las heridas en tu cuerpo
son casi tan profundas
como las de tu alma.
Tu rostro, más pálido que ayer
me asusta y me gusta
porque pareces una puta.
La exanimeidad que te envuelve
me abraza a mí también
y me besa y me invita a morir.
Tu corazón de terciopelo
ha sido robado, por la fuerza
lo sacaron de tu pecho.
Y esta noche, en tu funeral
yo no sé a quién culpar,
no sé a quién capturar.
Sólo los ángeles verán
lo que mis ojos ignorarán,
lo que jamás contemplarán.
Querida mía, estás aquí,
y en realidad nunca me fui
aunque mi boca dijo que sí.
Por Agatha Maquiavela Y Fernando Lacrimae