Te alejaste de mí cómo nube huérfana de tormentas
y quedé de cara al cielo,
como queda un vuelto en un bar sin derecho de comprar,
confinado al bolsillo gris del olvido,
el olvido padre, avaro y tirano.
Sentí el entierro sin morir,
ahogo por noches cobardes que no quisieron protegerme,
que no abrigaron los días heridos
en los que sólo fui un montón de huesos sin piel.
Y hoy te encontré
como simple moneda perdida
al pie de mi puerta cerrada, esperándome
mirándome con ojos de festival de amor
como si hubiera llegado yo perfumado de primero
y no de subir sin aire los resentidos escalones
que por camino, a tu partida, bien altos y suspendidos
en mi esperanza plantaste.
Fueron sombras, fue dolor
recuerdos amputados de una explicación,
tu rostro arrepentido y tu sonrisa de tristeza
permitieron crear la invitación para que reconozca
en los labios de un pasado, al mismo tiempo mío raptado.
Ahora,
en su real dimensión todo veo
y siento al amor hace tiempo fusilado
sin redención, como un fantasma,
uno que espera del presente justicia
y tal vez luego, tan solo luego
uno que sepa otorgar perdón.
y quedé de cara al cielo,
como queda un vuelto en un bar sin derecho de comprar,
confinado al bolsillo gris del olvido,
el olvido padre, avaro y tirano.
Sentí el entierro sin morir,
ahogo por noches cobardes que no quisieron protegerme,
que no abrigaron los días heridos
en los que sólo fui un montón de huesos sin piel.
Y hoy te encontré
como simple moneda perdida
al pie de mi puerta cerrada, esperándome
mirándome con ojos de festival de amor
como si hubiera llegado yo perfumado de primero
y no de subir sin aire los resentidos escalones
que por camino, a tu partida, bien altos y suspendidos
en mi esperanza plantaste.
Fueron sombras, fue dolor
recuerdos amputados de una explicación,
tu rostro arrepentido y tu sonrisa de tristeza
permitieron crear la invitación para que reconozca
en los labios de un pasado, al mismo tiempo mío raptado.
Ahora,
en su real dimensión todo veo
y siento al amor hace tiempo fusilado
sin redención, como un fantasma,
uno que espera del presente justicia
y tal vez luego, tan solo luego
uno que sepa otorgar perdón.