adrian 81
Poeta recién llegado
Voy a rociar con agua de mar tu rostro,
salpicando y mezclando las escencias,
no hay diferencia de la sal de la tristeza,
que ahora se desliza por tu inocencia.
Replica que no tiene fín,
cuento de hadas que no acaba más,
ahi acurrucada esta la doncella,
vaciando el tanque de lágrimas.
Mentira cuantitativa sin cifra alguna,
pero de resultado cruel,
niña que lloras cascadas saladas,
inundando lo dulce de la vida.
Voy a tratar de secar tus ojos,
dibujaré en tu boca una sonrisa,
pegaré tu corazón roto,
asi te devolveré toda alegria.
Pequeña inocencia perdida,
no busques al ladrón que te hirió,
solo busca y encuentra otro amor
y deja que tu lágrima
se pierda con una nueva brisa.
salpicando y mezclando las escencias,
no hay diferencia de la sal de la tristeza,
que ahora se desliza por tu inocencia.
Replica que no tiene fín,
cuento de hadas que no acaba más,
ahi acurrucada esta la doncella,
vaciando el tanque de lágrimas.
Mentira cuantitativa sin cifra alguna,
pero de resultado cruel,
niña que lloras cascadas saladas,
inundando lo dulce de la vida.
Voy a tratar de secar tus ojos,
dibujaré en tu boca una sonrisa,
pegaré tu corazón roto,
asi te devolveré toda alegria.
Pequeña inocencia perdida,
no busques al ladrón que te hirió,
solo busca y encuentra otro amor
y deja que tu lágrima
se pierda con una nueva brisa.
Última edición: