Fina Simón
Poeta recién llegado
Voy buscando la paz
Ya no siento en el alma
la emoción misteriosa
de mirar las estrellas
cada noche silenciosa.
Ya el mar con su grandeza
no me inspira una poesía,
ni el cielo azul en el reflejado,
ni mi espíritu vive tranquilo y sosegado.
Ya el resplandor del sol
en el ocaso de cada día
no me invita con su bello colorido
a plasmarlo en un lienzo con alegría.
Yo que siempre viví la gran aventura
de observar la belleza a mi alrededor,
ya no miro las rosas ni cualquier otra flor,
ya el corazón no goza de ilusión y de amor.
Y es que tengo el alma
cansada, dolorida y maltrecha
de vivir sin encontrar la calma
amparada en la divina providencia.
Y a veces siento mirando al horizonte
que nada empaña el paisaje de esperanza vestido
oyendo el canto de las aves en su armonioso estilo
y el sonido del eco penetrando en mis oídos.
Y en la sábana inmensa del espacio infinito
voy buscando la paz que el alma necesita,
escuchando en la mañana el sonido del viento
y que moje el rocío mi ser que se marchita.
Fina Simón
Ya no siento en el alma
la emoción misteriosa
de mirar las estrellas
cada noche silenciosa.
Ya el mar con su grandeza
no me inspira una poesía,
ni el cielo azul en el reflejado,
ni mi espíritu vive tranquilo y sosegado.
Ya el resplandor del sol
en el ocaso de cada día
no me invita con su bello colorido
a plasmarlo en un lienzo con alegría.
Yo que siempre viví la gran aventura
de observar la belleza a mi alrededor,
ya no miro las rosas ni cualquier otra flor,
ya el corazón no goza de ilusión y de amor.
Y es que tengo el alma
cansada, dolorida y maltrecha
de vivir sin encontrar la calma
amparada en la divina providencia.
Y a veces siento mirando al horizonte
que nada empaña el paisaje de esperanza vestido
oyendo el canto de las aves en su armonioso estilo
y el sonido del eco penetrando en mis oídos.
Y en la sábana inmensa del espacio infinito
voy buscando la paz que el alma necesita,
escuchando en la mañana el sonido del viento
y que moje el rocío mi ser que se marchita.
Fina Simón