Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy ser insustancial, cansado y yerto,
de torpe natural, vencido y laso,
varado en la penumbra de un ocaso
con todo mi entramado al descubierto.
Voy roto por un árido desierto
tratando de cuidar mi bien escaso;
maldigo mi sendero, duermo al raso,
y en esta soledad me habito muerto.
Soy rostro sólo cuando algún espejo
me mira con afán de hacerse humano
y sólo me devuelve un mal reflejo.
Soy preso de un quejido cotidiano,
quejido malhablado y perro viejo
que acaba a dentelladas con mi mano.
de torpe natural, vencido y laso,
varado en la penumbra de un ocaso
con todo mi entramado al descubierto.
Voy roto por un árido desierto
tratando de cuidar mi bien escaso;
maldigo mi sendero, duermo al raso,
y en esta soledad me habito muerto.
Soy rostro sólo cuando algún espejo
me mira con afán de hacerse humano
y sólo me devuelve un mal reflejo.
Soy preso de un quejido cotidiano,
quejido malhablado y perro viejo
que acaba a dentelladas con mi mano.