Voz chiquita

versos muuy tiernos pero fuertes, muy bien logrado el poema paisano felicidades un verdadero gusto leerte...
 
Déjame pegarme, como un niño,
al aliento que sale de tu vida.

¡Cállense todos los que dijeron algo!
Cállense, muertos en la noche.




Sí, que se callen los muertos en la noche y que te nazcan, caprichosamente o no, más dosis de estos originales versos de amor.

BIENVENIDO AL PORTAL.

Un saludo desde Buenos Aires.

gracias por el comentario

saludos
 
Que esta mujer, con su voz chiquita,
si me ama, solo es, que al oído, me habla.
Maldo, no se que pensar, ella era muy tímida, no te quería y por eso no le salia el te quiero querendon, o es que en realidad había mucho ruido jajajajaja, dime la verdad, querías que te lo repitiera muchas veces como Ecos te quiero te quiero te quierooo
 
Hacen más ruido los grillos,
que tu voz apagada de tu te quiero.


Callen animales de la noche,
que quiero escuchar un chiquito te amo.


Callen perros, que alguien usó su voz,
alguien me hizo el honor, de decir mi nombre.


Déjenme escuchar esa voz chiquita.
Déjenme escuchar perros, si no me muero.


Chiquita, chiquita voz, vuélvelo a decir.
Murmullo inferior al viento, bonita voz,
sal de esa boca misteriosa.


Aliméntame pedazo chiquito de comida,
aliméntame, mujer misericordiosa.


Déjame pegarme, como un niño,
al aliento que sale de tu vida.


Cállense, Todos los que dijeron algo,
cállense, muertos en la noche.


Que esta mujer, con su voz chiquita,
si me ama, solo es, que al oído, me habla.



Maldonado
22/07/08


Bueno, yo aunque te comente, estoy calladito, jejejeje.
Y que incertidumbre se crea en nuestro universo interno cuando esperamos y desesperamos con ansiado deseo escuchar la apertura de tan venerada puerta de sus labios.
Vale Maldonado, me voy igual que llegué en silencio.
Alegre paz compañero y ojala escuches esa voz chiquita siempre que desees.
Vidal
 
Hermoso y Tierno poema, es sutil y es grande. Siempre un placer leer tus maravillosos versos Amigo .
Un sincero abrazo Maldonado..
 
Hacen más ruido los grillos,
que tu voz apagada de tu te quiero.


Callen animales de la noche,
que quiero escuchar un chiquito te amo.


Callen perros, que alguien usó su voz,
alguien me hizo el honor, de decir mi nombre.


Déjenme escuchar esa voz chiquita.
Déjenme escuchar perros, si no me muero.


Chiquita, chiquita voz, vuélvelo a decir.
Murmullo inferior al viento, bonita voz,
sal de esa boca misteriosa.


Aliméntame pedazo chiquito de comida,
aliméntame, mujer misericordiosa.


Déjame pegarme, como un niño,
al aliento que sale de tu vida.


Cállense, Todos los que dijeron algo,
cállense, muertos en la noche.


Que esta mujer, con su voz chiquita,
si me ama, solo es, que al oído, me habla.



Maldonado
22/07/08
Me ha gustado este "antiguo" poema tuyo amigo Ramón, lo escribes casi como un susurro y uno puede percibir esa voz chiquitita diciendo te quiero. Muy hermoso me ha parecido. Un abrazo. Paco.
 
Hacen más ruido los grillos,
que tu voz apagada de tu te quiero.


Callen animales de la noche,
que quiero escuchar un chiquito te amo.


Callen perros, que alguien usó su voz,
alguien me hizo el honor, de decir mi nombre.


Déjenme escuchar esa voz chiquita.
Déjenme escuchar perros, si no me muero.


Chiquita, chiquita voz, vuélvelo a decir.
Murmullo inferior al viento, bonita voz,
sal de esa boca misteriosa.


Aliméntame pedazo chiquito de comida,
aliméntame, mujer misericordiosa.


Déjame pegarme, como un niño,
al aliento que sale de tu vida.


Cállense, Todos los que dijeron algo,
cállense, muertos en la noche.


Que esta mujer, con su voz chiquita,
si me ama, solo es, que al oído, me habla.



Maldonado
22/07/08
Muy hermoso poema de amor donde tu voz chiquita retrata tus sentimientos. Te felicito por la calidad de tus imagenes poeticas. Un fuerte abrazo amigo.
 
Hacen más ruido los grillos,
que tu voz apagada de tu te quiero.


Callen animales de la noche,
que quiero escuchar un chiquito te amo.


Callen perros, que alguien usó su voz,
alguien me hizo el honor, de decir mi nombre.


Déjenme escuchar esa voz chiquita.
Déjenme escuchar perros, si no me muero.


Chiquita, chiquita voz, vuélvelo a decir.
Murmullo inferior al viento, bonita voz,
sal de esa boca misteriosa.


Aliméntame pedazo chiquito de comida,
aliméntame, mujer misericordiosa.


Déjame pegarme, como un niño,
al aliento que sale de tu vida.


Cállense, Todos los que dijeron algo,
cállense, muertos en la noche.


Que esta mujer, con su voz chiquita,
si me ama, solo es, que al oído, me habla.



Maldonado
22/07/08
¡Santo Dios! ¡qué hermoso poema! ,,,me ha emocionado mucho como quieres proteger el cálido sonido de esa voz chiquita que no quires que te roben los ruidos, ni los perros, ni los muerto de la noche...¡Bello! Una suerte encontrarme tu poema.
Un abrazo poeta.
Isabel.
 
Imágenes contrapuestas en la oscuridad de la noche y su ruido acompasado, para resaltar la belleza del amor y su sonido para un solo corazón. Un placer pasar por su hermosa poesía, reciba mi más cordial saludo.
 

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