Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
En la bóveda celestial brilla, ilumina, se colorea, se olfatea, se acaricia, se escucha una voz
, su voz que atraviesa las fronteras del amor y el desamor, del dolor; como himno, como grito de mujer, como grito humano, esos mismos gritos que alejan y separan; que unen al género humano, a los rebaños, al mismo universo, a todas las manos, que en esta tierra, en acto divino y creador, a diario plantamos, en las mismas, en las que en sus relives, nuestras huellas a diario dejamos.
Silencio calla,
¡Silencio!
Se escucha
Una
Vozzzz
Ahogada se quedó su voz
el trino suavemente alto,
suavemente bajo,
tan humano,
en el eco del tiempo,
por siempre se quedó.
Alas abiertas al viento,
alas abiertas a la risa, al llanto,
acariciando el universo
hoy se cerraron,
¡durmieron en silencio!
Maternal nido,
guardaba las plumas
de tu cuerpo herido.
Las semillas que en tu pico
llevabas,
lentamente,
la belleza de tu cuerpo
se llevaban.
Princesita perdida
¿Dónde estará tu príncipe?
¿a dónde habrá ido a parar tu castillo?
Mariposa perdida,
levantando vuelo,
después de cada invierno,
después de cada derrota,
levantando tus alas rotas.
El néctar de la negra flor,
de la que perfuma el desamor,
con el profundo aroma de la aflicción,
abatía tus alas sin compasión.
Con la fuerza que trae el dolor,
a esta tierra te ibas aferrando,
como lirios poblando los campos,
como himno celestial al dormir el sol,
como el universo al ver caer
su hoja, su fruto, .su flor.
Saltando de piedra en piedra,
de arena en arena,
de peñasco en peñasco,
de riachuelo en riachuelo,
tu belleza y encanto regaban color,
hasta que un día,
precisamente aquel día .
tus alas rotas,
tu voz,
en eco de armonía,
de magistral sinfonía,
sin orquesta,
en remanso
tan temprano,
sin llegar el verano,
a esta tierra para siempre,
se fundían,
y de nuevo,
la semilla germinó,
en eco se escuchó
un estruendo,
un fuerte estruendo .
su
Vozzzz
Silencio calla,
¡Silencio!
Se escucha
Una
Vozzzz
Vozzzz
Ahogada se quedó su voz
el trino suavemente alto,
suavemente bajo,
tan humano,
en el eco del tiempo,
por siempre se quedó.
Alas abiertas al viento,
alas abiertas a la risa, al llanto,
acariciando el universo
hoy se cerraron,
¡durmieron en silencio!
Maternal nido,
guardaba las plumas
de tu cuerpo herido.
Las semillas que en tu pico
llevabas,
lentamente,
la belleza de tu cuerpo
se llevaban.
Princesita perdida
¿Dónde estará tu príncipe?
¿a dónde habrá ido a parar tu castillo?
Mariposa perdida,
levantando vuelo,
después de cada invierno,
después de cada derrota,
levantando tus alas rotas.
El néctar de la negra flor,
de la que perfuma el desamor,
con el profundo aroma de la aflicción,
abatía tus alas sin compasión.
Con la fuerza que trae el dolor,
a esta tierra te ibas aferrando,
como lirios poblando los campos,
como himno celestial al dormir el sol,
como el universo al ver caer
su hoja, su fruto, .su flor.
Saltando de piedra en piedra,
de arena en arena,
de peñasco en peñasco,
de riachuelo en riachuelo,
tu belleza y encanto regaban color,
hasta que un día,
precisamente aquel día .
tus alas rotas,
tu voz,
en eco de armonía,
de magistral sinfonía,
sin orquesta,
en remanso
tan temprano,
sin llegar el verano,
a esta tierra para siempre,
se fundían,
y de nuevo,
la semilla germinó,
en eco se escuchó
un estruendo,
un fuerte estruendo .
su
Vozzzz
!Un grito de amor!
Piedad Acosta Ruiz
Piedad Acosta Ruiz