Daniel Martínez Bauzá
Poeta recién llegado
Rígidas...
venas secas y unas vívidas
piernas fríen hoy tu líbido;
tú recuerdas tan frenético
que despiertas en tu gélido
piso enmedio del fatídico
terremoto de cosméticos,
todos ellos tan patéticos...
todo aquello era tan nítido...
Médico,
suba al muerto hacia mi piso.
Yo me bajo al paraíso,
ya recé y Dios fue indeciso
y ya me ve, sin previo aviso.
Tétrico...
Hoy me aterran más los vivos
que las guerras que perdimos,
que las cuestas que subimos,
que tu huída sin motivos.
¿Ético?
Ya no busco más vencidos
a la lucha del delirio
que me aporten un misterio
con el cual ya no decido.
Épico...
Ese fue nuestro espejismo
Hoy lo rompo y no lo enquisto
Ya compongo de imprevisto
Ya lo es, mi cetro, el mismo.
venas secas y unas vívidas
piernas fríen hoy tu líbido;
tú recuerdas tan frenético
que despiertas en tu gélido
piso enmedio del fatídico
terremoto de cosméticos,
todos ellos tan patéticos...
todo aquello era tan nítido...
Médico,
suba al muerto hacia mi piso.
Yo me bajo al paraíso,
ya recé y Dios fue indeciso
y ya me ve, sin previo aviso.
Tétrico...
Hoy me aterran más los vivos
que las guerras que perdimos,
que las cuestas que subimos,
que tu huída sin motivos.
¿Ético?
Ya no busco más vencidos
a la lucha del delirio
que me aporten un misterio
con el cual ya no decido.
Épico...
Ese fue nuestro espejismo
Hoy lo rompo y no lo enquisto
Ya compongo de imprevisto
Ya lo es, mi cetro, el mismo.
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