manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
El frió abate mis huesos y vuela mi aliento seco,
esta noche me sabe a otras iguales
que esperan al día,
a la aurora y al sol,
esta contagiada de rebelde monotonía ahora helada,
mis nervios se desploman en una estrella,
mis temblores abarcan todos mis segundos,
tengo un dolor por mil del mundo y de esta pequeña ciudad,
varios dolores mas bien, o mejor dicho todo me duele,
desde un peso hasta este frió en mis labios que los reseca,
una estrella que muere me duele en la cabeza y un aerolito que cae y se destruye
duele como piedra.
Se me escapa una risa y me vuelvo a rendir a la lágrima,
debería estar feliz o por lo menos contento y estoy mas triste que un enfermo
con su miasma miserable
La alegría se fija en el detalle y remonta mi interior al borde de la lengua, nada se me escapa que no me duela o que me valla doliendo,
mis pies, las ventanas sucias, el cielo nocturno despejado de otoño, el perro que deja escapar su ladrido de metal, la sirena que suena a muerte veloz,
la mujer que hace unas semanas he conocido y que me da dolor antes de verla,
mi tinta que sube a la luna y regresa llorando a chorros,
este día que será como mañana y el de ayer con su ansia de parecerse a si mismos de corretearse uno tras otro sin colapsar un poco,
debería estar riendo un poco,
debería amar sin condición ineluctable,
no ha pasado mucho, me ha empezado a doler el cuello de mirar hacia arriba y el frió me cala mas, tendré que entrar, cerrar la puerta, acostarme y dormir.
esta noche me sabe a otras iguales
que esperan al día,
a la aurora y al sol,
esta contagiada de rebelde monotonía ahora helada,
mis nervios se desploman en una estrella,
mis temblores abarcan todos mis segundos,
tengo un dolor por mil del mundo y de esta pequeña ciudad,
varios dolores mas bien, o mejor dicho todo me duele,
desde un peso hasta este frió en mis labios que los reseca,
una estrella que muere me duele en la cabeza y un aerolito que cae y se destruye
duele como piedra.
Se me escapa una risa y me vuelvo a rendir a la lágrima,
debería estar feliz o por lo menos contento y estoy mas triste que un enfermo
con su miasma miserable
La alegría se fija en el detalle y remonta mi interior al borde de la lengua, nada se me escapa que no me duela o que me valla doliendo,
mis pies, las ventanas sucias, el cielo nocturno despejado de otoño, el perro que deja escapar su ladrido de metal, la sirena que suena a muerte veloz,
la mujer que hace unas semanas he conocido y que me da dolor antes de verla,
mi tinta que sube a la luna y regresa llorando a chorros,
este día que será como mañana y el de ayer con su ansia de parecerse a si mismos de corretearse uno tras otro sin colapsar un poco,
debería estar riendo un poco,
debería amar sin condición ineluctable,
no ha pasado mucho, me ha empezado a doler el cuello de mirar hacia arriba y el frió me cala mas, tendré que entrar, cerrar la puerta, acostarme y dormir.