David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Vuelve a besarme con tus labios rojos
los labios míos donde el cielo mora,
si cierras la ventana, no hay aurora
que pueda reponer nuestros despojos.
Mírame, mírame con tus bellos ojos,
los pistilos ardientes de tu flora,
donde tu llama fría se me implora
que repita mis versos con arrojos.
Me dices que te bese en un secreto
pequeño, que te bese a mi manera
de calor fugitivo, con respeto.
Lo haría yo mil veces, pero espera,
te respondo al oído, que me inquieto
si no me replanteas que te quiera.
los labios míos donde el cielo mora,
si cierras la ventana, no hay aurora
que pueda reponer nuestros despojos.
Mírame, mírame con tus bellos ojos,
los pistilos ardientes de tu flora,
donde tu llama fría se me implora
que repita mis versos con arrojos.
Me dices que te bese en un secreto
pequeño, que te bese a mi manera
de calor fugitivo, con respeto.
Lo haría yo mil veces, pero espera,
te respondo al oído, que me inquieto
si no me replanteas que te quiera.