humanoide
Poeta fiel al portal
¡Vuelve Lilith!
¡Vuelve a mí!...
No abandones a su suerte
las heridas tibias
de este amor que muere
Apilado en la ignominia
de cadáveres llagados
por intensas agonías
de corazones desangrados.
¡No dejes mi carne viva!
Maldita sea ¡Lilith!
Has de consumir mi cuerpo,
despojando mi alma de su piel,
devorando de a uno los recuerdos
de un estúpido cordero fiel
Saciarás con mi sangre
tus secas entrañas,
pero llorarás de nuevo
Como cada mañana
Cobijada en tu magra soledad
en tu eterna oscuridad
Maldita sea ¡Lilith!