prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me da por pensar que el olvido no existe,
por que, sin saber las razones del porque te amo,
mas creo que te odio,
aun tengo deseos de besarte.
Los caballos salvajes, donde es que los haya,
no necesitan tener alas, ya que son libres,
así me decías, y te fuiste de mi, dejando la puerta
desconocida de la decepción, abierta.
Tampoco tocaste antes de entrar, por eso nunca
la he de saber , para cerrarla con el candado,
como hacen los hombres tristes.
Yo soy una persona corriente, que con el canto
del pájaro herido
puede aniquilar el silencio, y con una flor marchita
en el corazón
pasar las lluvias de las nubes a los ojos.
No me agrada no ser feliz, pero me honra
y mis recuerdos no llenan los vacíos, sino los nombran.
Tal vez, en mi, mas que tu , había nada
y no sé como has podido llevar algo que no era
y poner en su puesto algo que no es
de una manera en que me duele todo.
Vuelve, mi amor, por favor vuelve.
por que, sin saber las razones del porque te amo,
mas creo que te odio,
aun tengo deseos de besarte.
Los caballos salvajes, donde es que los haya,
no necesitan tener alas, ya que son libres,
así me decías, y te fuiste de mi, dejando la puerta
desconocida de la decepción, abierta.
Tampoco tocaste antes de entrar, por eso nunca
la he de saber , para cerrarla con el candado,
como hacen los hombres tristes.
Yo soy una persona corriente, que con el canto
del pájaro herido
puede aniquilar el silencio, y con una flor marchita
en el corazón
pasar las lluvias de las nubes a los ojos.
No me agrada no ser feliz, pero me honra
y mis recuerdos no llenan los vacíos, sino los nombran.
Tal vez, en mi, mas que tu , había nada
y no sé como has podido llevar algo que no era
y poner en su puesto algo que no es
de una manera en que me duele todo.
Vuelve, mi amor, por favor vuelve.