Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Vuelve poeta a desplumar
las golondrinas
y ha hacer de sus plumas
versos,
vuelve a percibir el llanto
de las hojas
cuando lloran el roció matutino,
vuelve a mirar la nada
vuelve a ser transparente
en tu propio vacio,
y vuelve a mirar todo
lo que ahora no tiene
sentido.
El vacio es descomunal
nada cabe en el,
y de tener tanto espacio
todo se hace estrecho
y pequeño
tanto que aprieta fuerte en el pecho
hasta que el corazón
parece una montaña
en medio de un valle de huesos.
Todo duele en las manos
todo quema en la piel,
hay artritis en mis sienes
y debo escuchar todo
lo que tuve que callar
para no mirar atrás,
para escapar de tu jauría
para escapar de tu silencio
que destemplaba mis oídos,
y dejar de mirar tu ignominioso altar
demasiado lunar
lejano y espacial.
Como duele la pena
como me ahoga el humo
de tus cenizas muertas,
como quema el rescoldo
que me has dejado
en medio de los ojos,
después habitarte tanto
lumbrosa hoguera distante
me quedan ahora tus reliquias.
Vuelve poeta
de tu zozobra
de bosque dolorido por los vientos
a florecer otra vez
en tus letras,
que ahí sangraras todo
lo que debas sangrar
y olvidaras
todo lo que tienes que olvidar…
las golondrinas
y ha hacer de sus plumas
versos,
vuelve a percibir el llanto
de las hojas
cuando lloran el roció matutino,
vuelve a mirar la nada
vuelve a ser transparente
en tu propio vacio,
y vuelve a mirar todo
lo que ahora no tiene
sentido.
El vacio es descomunal
nada cabe en el,
y de tener tanto espacio
todo se hace estrecho
y pequeño
tanto que aprieta fuerte en el pecho
hasta que el corazón
parece una montaña
en medio de un valle de huesos.
Todo duele en las manos
todo quema en la piel,
hay artritis en mis sienes
y debo escuchar todo
lo que tuve que callar
para no mirar atrás,
para escapar de tu jauría
para escapar de tu silencio
que destemplaba mis oídos,
y dejar de mirar tu ignominioso altar
demasiado lunar
lejano y espacial.
Como duele la pena
como me ahoga el humo
de tus cenizas muertas,
como quema el rescoldo
que me has dejado
en medio de los ojos,
después habitarte tanto
lumbrosa hoguera distante
me quedan ahora tus reliquias.
Vuelve poeta
de tu zozobra
de bosque dolorido por los vientos
a florecer otra vez
en tus letras,
que ahí sangraras todo
lo que debas sangrar
y olvidaras
todo lo que tienes que olvidar…