Carolina adrian
Poeta asiduo al portal
Algo difícil de explicar,
algo que no puedo expresar
llego a mi vida de golpe
y no lo puedo a similar.
Una noche de miedos
aun recuerdo le jure fidelidad,
con el tiempo respete mi acuerdo
y el alma no se pudo liberar.
Entonces llego un ángel
que habría llamado demonio,
se metió en mi sangre
y se convirtió en tesoro.
Su mirada es el agua
que hidrata mi vida,
su voz es la eterna caricia
que le devolvió a mi piel
la experiencia perdida.
Y mil deseos despertó en mi,
odiando este acuerdo
que respetaría el resto de mis días,
olvidaría tal amor
si no se hubiera metido en mi vida,
su mirada se convirtió en una adicción
mientras que mis sueños
soñaron con sus besos,
las palabras se volvieron aire
y mi juramento se mezclo
con el dolor de no poder corresponder
pidiendo perdón
a un recuerdo que se volvió
poco a poco una perdida de tiempo.
Tu mirada llego como un huracán
no hubo tiempo de reaccionar
llenaste mi ser de infinita felicidad
rompiste las cadenas
y me devolviste la libertad,
quiero amarte y que sepas la verdad.
Dame de tu boca probar,
quiero tu cuerpo abrazar,
saber a que sabe el amor
sin ataduras
ni dolor por amar.
Vuélveme a mirar así como lo haces
derríteme por completo
y déjame escapar
Recordando el camino
a tu dulce voz
que no quiero olvidar.
algo que no puedo expresar
llego a mi vida de golpe
y no lo puedo a similar.
Una noche de miedos
aun recuerdo le jure fidelidad,
con el tiempo respete mi acuerdo
y el alma no se pudo liberar.
Entonces llego un ángel
que habría llamado demonio,
se metió en mi sangre
y se convirtió en tesoro.
Su mirada es el agua
que hidrata mi vida,
su voz es la eterna caricia
que le devolvió a mi piel
la experiencia perdida.
Y mil deseos despertó en mi,
odiando este acuerdo
que respetaría el resto de mis días,
olvidaría tal amor
si no se hubiera metido en mi vida,
su mirada se convirtió en una adicción
mientras que mis sueños
soñaron con sus besos,
las palabras se volvieron aire
y mi juramento se mezclo
con el dolor de no poder corresponder
pidiendo perdón
a un recuerdo que se volvió
poco a poco una perdida de tiempo.
Tu mirada llego como un huracán
no hubo tiempo de reaccionar
llenaste mi ser de infinita felicidad
rompiste las cadenas
y me devolviste la libertad,
quiero amarte y que sepas la verdad.
Dame de tu boca probar,
quiero tu cuerpo abrazar,
saber a que sabe el amor
sin ataduras
ni dolor por amar.
Vuélveme a mirar así como lo haces
derríteme por completo
y déjame escapar
Recordando el camino
a tu dulce voz
que no quiero olvidar.