Waze, Uber y otros del montón

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Me quedé varado entre las curvas tormentosas de tus piernas
haciendo tour por el lago de tus muslos,
escapando de mitos y dioses incapaces de enviar encomiendas
a lugares solitarios de otros mundos.

En Waze pedí la dirección para llegar a tu alcoba
pero hubo tanto tránsito que la señal colapsó,
al final de la hora pico buscaré la forma
de recuperar el tiempo que se nos perdió.

Ni Uber ni los servicios públicos tienen buena tarifa
para ganarse esta carrera que tengo por estar contigo,
intentaré llegar a la antigua
enviándote cartas y caramelitos.

Tremenda presa hay en todo este camino
que ni bicicletas ni peatones adelantan un beso,
soñé que tu aliento me transitaba despacito
mientras el semáforo pintaba un rojo indiscreto.

Desinstalé Maps cuando me di triste cuenta
de que la última actualización
no tenía ruta a tus pueblos,
y que marcaba una Avenida Dos
en el lugar donde se duermen tus gestos.

Esto de la tecnología es un arma de doble filo
que se anima a burlarse de mi destino
si no coincido contigo en sudor y lugar,
para un viejo decrépito como yo
no hay más sentido que el de tu libertad.

A todo esto y después de tres actualizaciones,
siete vidas perdidas y cuatro aplicaciones,
he decidido no aplicar en nada,
y tirarme como antes dije a la antigua,
enviándote poemas y saluditos.
 
Última edición:
Me quedé varado entre las curvas tormentosas de tus piernas
haciendo tour por el lago de tus muslos,
escapando de mitos y dioses incapaces de enviar encomiendas
a lugares solitarios de otros mundos.

En Waze pedí la dirección para llegar a tu alcoba
pero hubo tanto tránsito que la señal colapsó,
al final de la hora pico buscaré la forma
de recuperar el tiempo que se nos perdió.

Ni Uber ni los servicios públicos tienen buena tarifa
para ganarse esta carrera que tengo por estar contigo,
intentaré llegar a la antigua
enviándote cartas y caramelitos.

Tremenda presa hay en todo este camino
que ni bicicletas ni peatones adelantan un beso,
soñé que tu aliento me transitaba despacito
mientras el semáforo pintaba un rojo indiscreto.

Desinstalé Maps cuando me di triste cuenta
de que la última actualización
no tenía ruta a tus pueblos,
y que marcaba una Avenida Dos
en el lugar donde se duermen tus gestos.

Esto de la tecnología es un arma de doble filo
que se anima a burlarse de mi destino
si no coincido contigo en sudor y lugar,
para un viejo decrépito como yo
no hay más sentido que el de tu libertad.

A todo esto y después de tres actualizaciones,
siete vidas perdidas y cuatro aplicaciones,
he decidido no aplicar en nada,
y tirarme como antes dije a la antigua,
enviándote poemas y saluditos.
Más adelante solo dependeremos del delivery para establecer un contacto.
Un abrazo, Robsalz.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba