Junto a tus pies
Vivimos en una ventana,
La caricia no reside en el tacto de la piel
Y ya están quebrándose los huesos
Nos convertimos en árboles
Asomándonos
Tú quieres
Espero que me entiendas

la sombra de mi ábol
se arrima,
y justo en la orilla
de mi boca
chapoteas un beso.
Vivimos en una ventana,
compartimos hueco,
cristal,
con los dedos desgastados
(de no tocarnos)
nos queremos.
se siente un poco antes.
e, igualmente,
nos abandona,
antes de que se evapore el roce,
cuando presentimos,
en un instante,
el sonido de pájaros en desbandada
( o vibraciones en la pirámide de cartas).
que se han creado entre nosotros
durante la caricia.
de cables podados.
Asomándonos
cada uno
desde un lado
de la misma ventana.
que nos citemos en tu jardín.
Espero que me entiendas
cuando te pida...
...que me dejes plantado.