X
Tu mirada,
estrellada,
con mi alma,
se empalma.
Ella habla,
yo la escucho,
esconde mucho,
no esconde nada.
Tus ojos,
fogosos,
poco aprietan,
mucho abarcan.
Me divisan,
con calma,
y en mi alma,
se encarnan.
Dos luceros,
un camino.
Un trazo,
mi destino.