Extraño los insomnios
las pesadillas diurnas
los pasos perdidos
y los por qué a solas.
Extraños los miedos
las emociones
las mariposas
y los posibles jamás.
Extraño el tiempo de más
los sacrificios silentes
las palabras nunca dichas
y los ochos días a la semana para recordar.
Extraño el insufrible querer
las ganas locas
el qué dirán
y la total ausencia de libertad.
Se extraña el simple hecho
del uno más uno,
no sólo por sumar.