XeinMaster
Poeta recién llegado
Parte 1- La esfera negra y la piedra temporal
-¿Dónde estoy?
-Saiphyn...
Caminaba por la cueva cuando oí mi nombre. No sabía de dónde venía, ni a quién pertenecía. Miraba
cada recoveco y cada piedra hasta que…
-¿Qué hay ahí?
Me contaron que en aquella cueva se escondía el mayor poder del Universo, la X oscura. Fue creada por los primeros X oscuros, y más tarde, encontrada por un X de la razón. La esfera le concedió todo su poder.
Aquella esfera me permitiría revivir a mi padre y destruir a mis enemigos.
-¡Por fin!-dije emocionado por haberla encontrado.
-¡Alto ahí!
Un anciano me cortó el paso.
-¡No te acerques a esa esfera! ¡Es demasiado peligrosa!
-¿De qué hablas?-pregunté.
-Conoces a Bargol, así que mira y atiende.
Una imagen apareció en la esfera. Primero se veía borrosa, pero después pude distinguirlo mejor.
-¡Son Bargol y… y…!
-La verdad no siempre es agradable.
Volví a mirar la esfera, pero no soporté lo que vi.
-No… No puede ser…-conseguí decir antes de quedar inconsciente.
Capítulo II-XMR
Estábamos siguiendo el rastro de Simon, pero lo perdimos cuando un portal de transporte apareció de repente y nos llevó hasta un desierto.
-¿Qué ha pasado?
-Creo que hemos llegado a un desierto-respondió VMX- Aunque no estoy seguro a cuál.
-Fíjate en eso-le dije señalando unas grandes construcciones.
-¡Egipto!
Las grandes pirámides se elevaban imponentes ante nosotros.
-Entremos a descansar-comentó VMX-. De noche hace demasiado frío.
Dentro de una de las pirámides vimos un pasadizo, y cinco minutos después de entrar nos habíamos perdido. Delante había dos caminos, pero no sabíamos por cuál ir.
-¿Sabes cuál es el correcto?
-Ni idea-respondió mi amigo.
Nos pusimos a buscar cualquier piedra, signo o marca que nos diera una pista de a dónde dirigirnos.
-Esto es imposible-dije sentándome en el suelo.
De repente, VMX comenzó a cargar energía.
-¡No!-grité saltando.
VMX había estado a punto de tirarnos la pirámide encima. Entonces lo vi. Un reloj de arena que, a punto de acabarse, giró sobre si mismo. Unas grietas de la pared se repararon, y las piedras recuperaron su color natural.
-¡Ahí! ¡Mira!-informé a mi compañero.
Una piedra, antes rota, apareció con un símbolo grabado. Cuando la pulsé, una puerta se abrió ante nosotros.
-Por fin…
Entramos en una sala extraña. Una piedra parecida a un diamante brillaba en medio de la sala. Se notaba algo extraño en el ambiente.
-El reloj de arena…
Había un pequeño reloj de arena colocado junto a la piedra. Su arena no caía. Nos dimos cuenta de que todos los objetos y tesoros estaban igual que el día en el que se dejaron ahí. Las pirámides habían aguantado miles de años en pie…
-¿Un reloj del tiempo?-preguntó VMX.
-No exactamente-respondí-. La arena es polvo de esa piedra.
De repente aparecieron dos ancianos de la nada.
-Hola…-dijo uno de ellos.
Capítulo III- Alex
Mientras caminaba en busca de alguien, vi algo entre unos arbustos. Lo que encontré me dejó horrorizado. Un cartel quemado casi por completo indicaba: “Salamanca 6km”. Destrozado, salí corriendo hacia la que fue mi ciudad natal.
-No… No…
Mi esperanza se desvaneció por completo cuando vi las ruinas.
-¡¿Hola?!-grité desesperado-¡¿Alguien puede oírme?!
Un hombre apareció de entre los escombros.
-¿Quién eres tú?-hablaba bien castellano, aunque tenía acento inglés.
-Me llamo Alex. Antes vivía aquí.
-Pasa.
Un anciano apareció detrás de mí.
-Alex, tenemos que hablar…
Capítulo IV
-¡Atrapadle!
Un hombre estaba huyendo, perseguido por quince soldados armados.
-¡Nunca me cogeréis!-gritó.
Llegó hasta una plataforma, y, tras pulsar un botón con forma de reloj, viajó a un lugar cercano y a la vez muy lejano.
-¡Tengo que darme prisa!-dijo echando a correr.
Capítulo V- Bargol
-¡Preparad ese cañón!
-¡No se os ocurra disparar!-gritó un hombre.
-¿Cómo te atreves?-grité-¿Quién te crees que eres?
-Ya lo sabes…
Una sonrisa apareció en la boca de aquel extraño. Una sonrisa que heló la sangre a los presentes. De repente quince soldados aparecieron frente a mí.
-Mierda…
El hombre se dio la vuelta y, con un simple movimiento de manos, catorce soldados cayeron al suelo, sin vida. El último pulsó una combinación en su muñequera y desapareció como había venido.
-¿Puedes explicarme quién eres?
-Fuiste controlado por mi hijo, pero no pienso permitir que le destruyas antes de que ocurra, eso cambiaría por completo el tiempo, y el universo se resquebrajaría.
-Tú… ¿Cómo has venido?
-Parece que ahora sí te interesa, ¿eh?...
Capítulo VI- Saiphyn (2)
Saliendo de aquella cueva pensé en lo que había ocurrido. Aquel anciano me había dicho que la esfera causó demasiados problemas para todo el mundo.
-Tengo que darme prisa-murmuré mientras empezaba a correr.
Capítulo VII- Alex (2)
Cuando aquel anciano se fue yo creía saber lo que pasaba, aunque no se lo conté a los demás.
-¡¡Aleeeex!!
-¿Qué…? ¡Simon!
-…
-Vale, vale, Saiphyn.
Me contó lo ocurrido, añadiendo detalles muy interesantes que yo no conocía.
Capítulo VIII- VMX
Durante un momento no estaba seguro de qué había pasado. XMR estaba inconsciente a unos metros de mí. Me acerqué a él y comprobé que lo ocurrido no fue un sueño.
-XMR… XMR…
En su mano vi la piedra azul de la pirámide. Algo en mi bolsillo estaba emitiendo una extraña luz, al igual que la piedra.
-¡El reloj!-dije al verlo en mis manos.
La arena se había parado, y me di cuenta de que todo a mí alrededor tampoco se movía.
-Por favor, que funcione…-murmuré dando la vuelta al reloj.
A la vez que el brillo desaparecía de los objetos, todo recobró su velocidad normal.
-VMX… ¿Qué ha pasado?
-Pues que hemos encontrado La Piedra Temporal-dije levantándola en alto.
Capítulo IX- Hombre misterioso
Después de convencer a Bargol de quién era, decidí hablarle también de mi misión.
-¿Eso es verdad?
-¿Crees que miento?
Continuará...
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