FerdinandBukowski
Poeta recién llegado
Lápidas de Musas
decoran
mi mente.
EL brillo de la Luna
ilumina
tu mente.
Colillas de cigarrillos
tapizan
el suelo de tu cuarto.
Y el humo de tu alma
ilusamente
me abraza.
Pisé un hada muerta
cuando abrí
tu puerta
y su sangre
manchó
mis pies descalzos.
Vasos de vidrio rotos
en mis manos
las mancha de rojo.
Llega un tiburón
y las arranca
de mis brazos
con una sola mordida.
¿Cómo haré
para escribiri ahora?
Fácil.
Con los pies.
Ah!
También
se llevó
mis pies.
Tendré que escribir
con la boca.
El problema es
que mi boca
está llena
de toda la mierda
que te digo.
Bien.
No puedo escribir,
ni hablar
ni caminar.
Ya nada puede
salir peor.
¡Chingado!
Me orinó un perro.
Ja! Les mentí.
Es lo que
suelo hacer.
Mentir
y mentir
y mentir.
Así nunca sabrán
cuándo digo la verdad
y cuándo miento.
Tendrán
que confiar
en mí.
decoran
mi mente.
EL brillo de la Luna
ilumina
tu mente.
Colillas de cigarrillos
tapizan
el suelo de tu cuarto.
Y el humo de tu alma
ilusamente
me abraza.
Pisé un hada muerta
cuando abrí
tu puerta
y su sangre
manchó
mis pies descalzos.
Vasos de vidrio rotos
en mis manos
las mancha de rojo.
Llega un tiburón
y las arranca
de mis brazos
con una sola mordida.
¿Cómo haré
para escribiri ahora?
Fácil.
Con los pies.
Ah!
También
se llevó
mis pies.
Tendré que escribir
con la boca.
El problema es
que mi boca
está llena
de toda la mierda
que te digo.
Bien.
No puedo escribir,
ni hablar
ni caminar.
Ya nada puede
salir peor.
¡Chingado!
Me orinó un perro.
Ja! Les mentí.
Es lo que
suelo hacer.
Mentir
y mentir
y mentir.
Así nunca sabrán
cuándo digo la verdad
y cuándo miento.
Tendrán
que confiar
en mí.