(xiii) amihija

FerdinandBukowski

Poeta recién llegado
No pude
huir.
No pude
intervenir.
No pude hacer nada
más que oir.
Te oí sufrir
mientras nacías
feliz
y tu madre
se desepcionó
porque
te pareces a mí.
Has tenido
una buena vida,
he cuidado
de ti;
te doy
lo que necesitas
para poder
subsisitir.
A veces
te alejas
y te escondes
muy bien.
Te busco
y te busco,
pero no te puedo ver.
De repente
apareces a mis espaldas
y el desconcierto me invade
cuando sobre mí saltas.
Tus dibujos me intrigan
y me llenan de confusión,
pero no importa
pues son tuyos,
ellos son
tu creación.
a la hora de cenar
vamos a la mesa,
y mientras cenamos,
abres tu cabeza.
Me invitas a pasar
a tu mundo;
parece un hoyo negro
ese mundo tuyo.
Y,
a pesar de que
me da miedo,
entro.
No entiendo nada,
y no lo quiero hacer.
Qué magnífico enredo,
el desorden de ve bien
y las manchas de pintura
me hacen volver.
Ya es hora de dormir
y te llevo a la cama.
Te cobijo
porque no quiero
que pases frío.
Pareces un pequeño ángel,
sereno y tranquilo,
cuando yo soy solamente
un poema mío.
 
Bonita historia que narra la estrecha relación que tienes con tu hija. Un placer leerte. Saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba