José Mario
Poeta recién llegado
Reflexiono en el ocaso
sumergido en un manglar,
Pluma y tinta en mi regazo,
y le observo al caminar.
Embargada en sus quehaceres
con la mirada perdida pero sin vagar,
miro a mi musa querida
a mi musa sin igual.
Ella me mira de reojo, ignoro su mirar,
me arrepiento y cuando miro
le he perdido, la oportunidad,
de reanudar con el encuentro
así mismo, el encuentro efímero con la eternidad.
sumergido en un manglar,
Pluma y tinta en mi regazo,
y le observo al caminar.
Embargada en sus quehaceres
con la mirada perdida pero sin vagar,
miro a mi musa querida
a mi musa sin igual.
Ella me mira de reojo, ignoro su mirar,
me arrepiento y cuando miro
le he perdido, la oportunidad,
de reanudar con el encuentro
así mismo, el encuentro efímero con la eternidad.
