UCRONICO
Poeta recién llegado
La luz no puede pasar
entre las nubes de plomo,
la Luna está congelada.
No sé ni cuándo ni cómo
vendrá la noche a buscar
mi conciencia desvelada.
No espero nada,
sólo la suerte
de conocerte,
amante desconocido.
¿Llegarás o ya te has ido?
¿Navegar en la inconsciencia
o en el olvido?
No encuentro la diferencia.
Vengo desde la ucronía
como el romántico preso
que cantaba la canción
y a mi pasado regreso
sin saber "cuando es de día
ni cuando las noches son.
La sinrazón
guía mis pasos
y mis fracasos.
Conozco bien tu camino
y conozco mi destino.
Quisiera que me quisieras,
pero adivino
que no seré quien esperas.
El ave que me cantaba,
heraldo de mis auroras,
cesó de pronto su canto.
Raudal de plumas cantoras
que de un flechazo se acaba:
¿porqué me llamas al llanto?
Gozaba tanto,
amante incierto,
mi pecho abierto
esperando tu llamada
al llegar la madrugada...
Tuve para el ballestero
desenvainada
la espada por la que muero.
entre las nubes de plomo,
la Luna está congelada.
No sé ni cuándo ni cómo
vendrá la noche a buscar
mi conciencia desvelada.
No espero nada,
sólo la suerte
de conocerte,
amante desconocido.
¿Llegarás o ya te has ido?
¿Navegar en la inconsciencia
o en el olvido?
No encuentro la diferencia.
Vengo desde la ucronía
como el romántico preso
que cantaba la canción
y a mi pasado regreso
sin saber "cuando es de día
ni cuando las noches son.
La sinrazón
guía mis pasos
y mis fracasos.
Conozco bien tu camino
y conozco mi destino.
Quisiera que me quisieras,
pero adivino
que no seré quien esperas.
El ave que me cantaba,
heraldo de mis auroras,
cesó de pronto su canto.
Raudal de plumas cantoras
que de un flechazo se acaba:
¿porqué me llamas al llanto?
Gozaba tanto,
amante incierto,
mi pecho abierto
esperando tu llamada
al llegar la madrugada...
Tuve para el ballestero
desenvainada
la espada por la que muero.
::