UCRONICO
Poeta recién llegado
Hería el viento el pájaro y su trino,
heraldo alado, hería el pensamiento.
Alzó la vista el ávido jinete
diciendo para sí: "¡Quién fuera viento!".
"Maldito" dijo "el barro del camino,
lacayo de la tierra, que somete,
engendro de cohete,
tu furia de corcel..."
Resecaba la piel
y los charcos el soplo del estío.
Hinchó su pecho lleno de vacío,
alzando el vuelo, el mítico Pegaso.
"Vuela, caballo mío,"
dijo el dios "con mi luz hasta el ocaso".
heraldo alado, hería el pensamiento.
Alzó la vista el ávido jinete
diciendo para sí: "¡Quién fuera viento!".
"Maldito" dijo "el barro del camino,
lacayo de la tierra, que somete,
engendro de cohete,
tu furia de corcel..."
Resecaba la piel
y los charcos el soplo del estío.
Hinchó su pecho lleno de vacío,
alzando el vuelo, el mítico Pegaso.
"Vuela, caballo mío,"
dijo el dios "con mi luz hasta el ocaso".
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