orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
conozco foxxcon de mis días en asia. Ensamblan iphones. Los jefes son taiwaneses. Los obreros, chinos de a pie. Sus fábricas pululan a lo largo de la costa del mar de china, como hormigueros donde se producen en serie los teléfonos para la nueva horneada de chicos que quieren jugar al pokemon go. Las fábricas son ciudades en sí mismas: pero no ciudades europeas. Galpones junto a las edificios industriales guardan las literas donde duermen los obreros, y es que es muy conveniente que se pueda dormir justo al lado de donde uno se deja la vida trabajando.
xu lizhi era uno de esos obreros, en una de esas fábricas y uno de esos galpones en shenzhen, joya de deng xiaoping. Algo menor que yo de hecho, estaba hasta los huevos de entregarse día a día a deng xiaoping - muerto hace tanto y tan vivo aún en china, aunque ni jesucristo lo recuerde. Decidió arrojarse del décimo séptimo piso de un edificio. Nos dejó algunos poemas como éstos.
Tragué una luna de hierro
Tragué una luna de hierro,
que llaman tornillo.
Tragué vertidos industriales y formularios de paro,
me incliné ante las maquinas, ¡qué pronto mueren nuestros jóvenes!
Tragué trabajo, tragué pobreza,
tragué puentes peatonales, tragué toda está vida oxidada.
Ya no puedo tragar nada más.
Todo lo que trago se atraganta en mi garganta.
Hago llegar a todo mi país
este poema de vergüenza.
Esperar en fila
La multitud en esta ciudad
sube y baja por las calles,
sube y baja los puentes peatonales, hacia el metro
sube y baja esta tierra,
y cada vuelta es una vida.
Esta especie impulsada y consumida por el fuego,
tan ocupada desde que nace hasta que muere.
Solo cuando llega la muerte dejan de saltarse la fila,
bajan la cabeza, ordenadamente
y vuelven a hacer una madriguera en el vientre de su madre .
El ejército de terracota de la cadena de montaje
En la cadena están:
Xia Qiu
Zhang Zifeng
Xiao Peng
Li Xiaoding
Tang Xiumeng
Lei Lanjiao
Xu Lizhi
Zhu Zhengwu
Pan Xia
Lian Xuemei
Obreros que trabajan día y noche,
que visten
ropa antiestática,
gorras antiestáticas,
zapatos antiestáticos,
guantes antiestáticos,
muñequeras antiestáticas.
Todos listos
esperando órdenes
y que suene la sirena
que les lleve de nuevo a la dinastía Qin.
xu lizhi era uno de esos obreros, en una de esas fábricas y uno de esos galpones en shenzhen, joya de deng xiaoping. Algo menor que yo de hecho, estaba hasta los huevos de entregarse día a día a deng xiaoping - muerto hace tanto y tan vivo aún en china, aunque ni jesucristo lo recuerde. Decidió arrojarse del décimo séptimo piso de un edificio. Nos dejó algunos poemas como éstos.
Tragué una luna de hierro
Tragué una luna de hierro,
que llaman tornillo.
Tragué vertidos industriales y formularios de paro,
me incliné ante las maquinas, ¡qué pronto mueren nuestros jóvenes!
Tragué trabajo, tragué pobreza,
tragué puentes peatonales, tragué toda está vida oxidada.
Ya no puedo tragar nada más.
Todo lo que trago se atraganta en mi garganta.
Hago llegar a todo mi país
este poema de vergüenza.
Esperar en fila
La multitud en esta ciudad
sube y baja por las calles,
sube y baja los puentes peatonales, hacia el metro
sube y baja esta tierra,
y cada vuelta es una vida.
Esta especie impulsada y consumida por el fuego,
tan ocupada desde que nace hasta que muere.
Solo cuando llega la muerte dejan de saltarse la fila,
bajan la cabeza, ordenadamente
y vuelven a hacer una madriguera en el vientre de su madre .
El ejército de terracota de la cadena de montaje
En la cadena están:
Xia Qiu
Zhang Zifeng
Xiao Peng
Li Xiaoding
Tang Xiumeng
Lei Lanjiao
Xu Lizhi
Zhu Zhengwu
Pan Xia
Lian Xuemei
Obreros que trabajan día y noche,
que visten
ropa antiestática,
gorras antiestáticas,
zapatos antiestáticos,
guantes antiestáticos,
muñequeras antiestáticas.
Todos listos
esperando órdenes
y que suene la sirena
que les lleve de nuevo a la dinastía Qin.
Última edición: