Maia
Poeta recién llegado
Déjenme luchar con mis neblinas,
los vientos me devolverán,
con un frío hermoso que me ciega
rondará entre mis cabellos al venir.
Este camino que vive de inquietudes,
de inocencia, de animales
¿es tan suave que entristeces?
El viento que cosquillea entre mis dedos,
es la melancolía hermosa que respiro.
Quiero sentarme en soles,
juro volver mil años más.
Los efugios ya no abrigan
y extraño mi interior de porcelana,
dejaré que la espuma
me lave las manos con su sed.
¿Creí haberme visto sonreír?
Perdón si así te quiero,
en marrones celestiales. Si, te quiero,
en refugios despojados.
los vientos me devolverán,
con un frío hermoso que me ciega
rondará entre mis cabellos al venir.
Este camino que vive de inquietudes,
de inocencia, de animales
¿es tan suave que entristeces?
El viento que cosquillea entre mis dedos,
es la melancolía hermosa que respiro.
Quiero sentarme en soles,
juro volver mil años más.
Los efugios ya no abrigan
y extraño mi interior de porcelana,
dejaré que la espuma
me lave las manos con su sed.
¿Creí haberme visto sonreír?
Perdón si así te quiero,
en marrones celestiales. Si, te quiero,
en refugios despojados.