coral
Una dama muy querida en esta casa.
Ensoñación extraña
Ensoñación demente
abarca el pensamiento,
se nutre de tristezas en alocados sueños.
¡Como mirar de frente el brillo de la vida!
si a cada instante se enceguecen las pupilas.
Las cuencas de sus ojos son cavernas,
por cortinas, gruesas telarañas.
En su fondo quedó la luz del día
encarcelada... sin ningún mañana.
Todos son zombis,
nadie se detiene
a cortar el césped verde.
Pisotean la seca margarita,
por encontrarla débil
No saben... que jugó su suerte,
que lucho por mantenerse altiva
queriendo lucir como la más bonita
en medio de un jardín de siemprevivas.
Ella humilde... y borrada su sonrisa demacrada,
callada, dictando casi profecías escritas,
con la mirada entre ciénagas oscuras
donde no quedan pétalos para adornar los campos.
Sus ojos que parecen campo santos
sembrado con espigas de trigales secos,
el eco enmudecido preso entre su boca
tratando de luchar con su alma rota,
acobardada por las tempestades de la vida.
Prudencia arenas
(Coral)
Ensoñación demente
abarca el pensamiento,
se nutre de tristezas en alocados sueños.
¡Como mirar de frente el brillo de la vida!
si a cada instante se enceguecen las pupilas.
Las cuencas de sus ojos son cavernas,
por cortinas, gruesas telarañas.
En su fondo quedó la luz del día
encarcelada... sin ningún mañana.
Todos son zombis,
nadie se detiene
a cortar el césped verde.
Pisotean la seca margarita,
por encontrarla débil
No saben... que jugó su suerte,
que lucho por mantenerse altiva
queriendo lucir como la más bonita
en medio de un jardín de siemprevivas.
Ella humilde... y borrada su sonrisa demacrada,
callada, dictando casi profecías escritas,
con la mirada entre ciénagas oscuras
donde no quedan pétalos para adornar los campos.
Sus ojos que parecen campo santos
sembrado con espigas de trigales secos,
el eco enmudecido preso entre su boca
tratando de luchar con su alma rota,
acobardada por las tempestades de la vida.
Prudencia arenas
(Coral)
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