coral
Una dama muy querida en esta casa.
Nunca nadie pronuncio mi nombre
Nunca nadie pronuncio mi nombre
con dulce acento como tú lo cantas,
son mariposa blancas en tus labios
y dulce notas incrustándose en mi alma.
con dulce acento como tú lo cantas,
son mariposa blancas en tus labios
y dulce notas incrustándose en mi alma.
Alguna vez a un nombre respondía,
eran tan frías, palabras medio escritas
con una pluma y negra tinta desteñida.
eran tan frías, palabras medio escritas
con una pluma y negra tinta desteñida.
Hoy danzan notas que endulzan mis oídos
salidas de un aliento fino cual caricia
como el arrullo cuando se duerme un niño
que antes lloraba sin recibir cariño.
salidas de un aliento fino cual caricia
como el arrullo cuando se duerme un niño
que antes lloraba sin recibir cariño.
Y es que mi nombre nunca pronunciado,
fue cruel silencio, lenguaje equivocado
de un frío invierno que sepultó mi alma
¡que ahora despierta con el remanso cristalino
de una cascada de versos.
fue cruel silencio, lenguaje equivocado
de un frío invierno que sepultó mi alma
¡que ahora despierta con el remanso cristalino
de una cascada de versos.
Prudencia Arenas
Coral.
Coral.
Última edición: