coral
Una dama muy querida en esta casa.
* Ahora que volviste *
¡Se que volviste a tu hogar!
Después de haberte marchado,
dejando tan desolada, a la mujer que te ama.
Con lagrimas en sus ojos,
sin recuperar la calma,
traspasando este dolor hasta el fondo de su alma.
Si la quieres recuperar
¡No la maltrates ya más!...
con ese corazón tan duro,
llenándola de pesar.
¡Cuida a tu linda mujer!
Dibújale con tus manos, un futuro amanecer,
con pensamientos sublimes
borrando, los trágicos de ayer...
¡Cubre sus sábanas frías,
con pétalos de muchas flores!
para que con sus perfumes le den vida a sus amores
y que hasta el fin del ocaso,
le recites tus amores.
¡Prende el fuego en su corazón!
Para que el frío de tu invierno
no congele aquellos sueños
que inocente te creyera,
cuando hundida se encontraba, por una amarga pena.
¡No manches más ese amor¡
Que el Señor te regaló
Que no sean tus manos, las que destruyan su vida.
Acompáñala a la iglesia,
Para que espíen sus culpas,
¡Se la luz de tu hogar, dale lumbre con tu amor!.
Que tus brazos sean las columnas,
tan fuertes como los robles, para que no se derrumbe.
Construyendo un nuevo hogar.
Aprendan a meditar,
Analicen si el perdón,
Lo han hecho de verdad,
porque la vida que tienen
poco a poco se consumirá.
¡Cuida mucho a esa que es tu mujer!
Llévale un ramo, rojo, de perfumadas rosas.
Regálale mil sonrisas con palabras tan bonitas,
sobre todo la verdad, y no la engañes ya más.
¡Ve, pídele a mi Dios, que ayude a formar tu hogar,
para que nunca jamás te apartes de ese bienestar,
¡Yo le pediré también, para que les dé su perdón¡
y con mi inmenso amor les daré mi bendición.
Coral.
¡Se que volviste a tu hogar!
Después de haberte marchado,
dejando tan desolada, a la mujer que te ama.
Con lagrimas en sus ojos,
sin recuperar la calma,
traspasando este dolor hasta el fondo de su alma.
Si la quieres recuperar
¡No la maltrates ya más!...
con ese corazón tan duro,
llenándola de pesar.
¡Cuida a tu linda mujer!
Dibújale con tus manos, un futuro amanecer,
con pensamientos sublimes
borrando, los trágicos de ayer...
¡Cubre sus sábanas frías,
con pétalos de muchas flores!
para que con sus perfumes le den vida a sus amores
y que hasta el fin del ocaso,
le recites tus amores.
¡Prende el fuego en su corazón!
Para que el frío de tu invierno
no congele aquellos sueños
que inocente te creyera,
cuando hundida se encontraba, por una amarga pena.
¡No manches más ese amor¡
Que el Señor te regaló
Que no sean tus manos, las que destruyan su vida.
Acompáñala a la iglesia,
Para que espíen sus culpas,
¡Se la luz de tu hogar, dale lumbre con tu amor!.
Que tus brazos sean las columnas,
tan fuertes como los robles, para que no se derrumbe.
Construyendo un nuevo hogar.
Aprendan a meditar,
Analicen si el perdón,
Lo han hecho de verdad,
porque la vida que tienen
poco a poco se consumirá.
¡Cuida mucho a esa que es tu mujer!
Llévale un ramo, rojo, de perfumadas rosas.
Regálale mil sonrisas con palabras tan bonitas,
sobre todo la verdad, y no la engañes ya más.
¡Ve, pídele a mi Dios, que ayude a formar tu hogar,
para que nunca jamás te apartes de ese bienestar,
¡Yo le pediré también, para que les dé su perdón¡
y con mi inmenso amor les daré mi bendición.
Coral.
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